El Real Madrid se proclamó campeón de su cuarta Copa Intercontinental al vencer 3-0 al Pachuca mexicano en el estadio Lusail de Doha. Los goles fueron obra del francés Kylian Mbappé y los brasileños Rodrygo y Vinicius Jr.
Mbappé abrió el marcador en el minuto 37, aprovechando un pase preciso de Vinicius, quien regateó al guardameta Carlos Moreno antes de asistir al delantero francés para definir a bocajarro. Fue el primer disparo a puerta del equipo blanco en el encuentro.
El segundo gol llegó en el minuto 53 gracias a Rodrygo, quien mostró su calidad individual al amagar con el disparo, superar a sus marcadores, y rematar desde el borde del área, dejando sin opciones al portero Moreno. El tanto estuvo en revisión por un posible fuera de juego posicional de Jude Bellingham, pero el árbitro Jesús Valenzuela determinó que el inglés no interfirió en la jugada.
El Pachuca, lejos de rendirse, buscó recortar distancias con insistencia. Salomón Rondón protagonizó las ocasiones más peligrosas para los mexicanos, obligando al arquero Thibaut Courtois a intervenir en varias oportunidades. En el minuto 67, Rondón probó con un disparo lejano que el portero belga rechazó, y poco después cabeceó un centro que pasó cerca del travesaño.
Cuando los dirigidos por Guillermo Almada intentaban tomar la iniciativa, un penal cometido por Oussama Idrissi sobre Lucas Vázquez sentenció el partido. Vinicius transformó la pena máxima en el minuto 84 con un disparo raso y potente que Moreno alcanzó a tocar sin éxito.
El Real Madrid, clasificado directamente para la final como campeón de Europa, se enfrentó a un Pachuca que había superado previamente al Botafogo brasileño (3-0) y al Al Ahly egipcio (6-5 en penales tras un empate sin goles) para alcanzar el duelo decisivo.
