ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, analiza las estafas de recuperación de fondos -recovery scams-, un fraude de recuperación de fondos que funciona como un paraguas de varias tácticas depredadoras, todas orientadas al mismo objetivo: un segundo golpe. Además, advierte que si se dedica un momento para entender cómo funcionan, se tendrá una buena probabilidad de mantenerse a salvo en caso de que haya un contacto.

“A los estafadores solo les importa hacer dinero y aprovechan cada oportunidad para conseguirlo. Si se cayó en un fraude, no se debe bajar la guardia ya que no dudan en revictimizarlas ni en explotar la desesperación por recuperar los fondos robados.”, advierte Martina Lopez, Investigadora de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.

Estos engaños comienzan cuando los estafadores compran a otros criminales las listas de víctimas que ya han caído en un fraude, o apuntan directamente a víctimas de fraudes que ellos mismos cometieron. Una vez identificadas, las contactan y se hacen pasar por proveedores de servicios de recuperación, agencias de protección al consumidor, funcionarios gubernamentales, fuerzas del orden, reguladores, etc.

Cuando intercambian información sobre el caso, prometen intentar recuperar los fondos a cambio de un pago adelantado, o también pueden afirmar que ya tienen el dinero y que lo están redistribuyendo a clientes afectados. Otra alternativa es que mencionen que solo necesitan completar papeleo para liberar un reembolso supuestamente gestionado por una agencia o entidad gubernamental.

“Esto es básicamente una forma de estafa de pago por adelantado (advance fee scam), que en los estados unidos durante 2024 hubo más de 7.000 reportes que generaron más de 102 millones de dólares en pérdidas. Incluso así, probablemente estos números representan solo la punta del iceberg.”, agrega López.