● En un contexto donde la gratificación de medio año representa una oportunidad para fortalecer la economía familiar, un estudio de Edenred revela que la alimentación continúa siendo el gasto que los trabajadores más buscan proteger, incluso por encima de rubros como turismo, ropa o tecnología.
La llegada de la gratificación de medio año representa para muchos trabajadores una oportunidad para fortalecer su economía personal. Sin embargo, más que destinar este ingreso extra a gastos de consumo, las prioridades hoy parecen estar orientadas a proteger aquellos aspectos que impactan directamente en su bienestar cotidiano. Así lo evidencia el Barómetro FOOD 2025 de Edenred, un estudio que recogió la percepción de más de 1,600 colaboradores de empresas de diferentes sectores.
De acuerdo con el estudio, el 80.3% de los trabajadores afirma que no estaría dispuesto a reducir su gasto en alimentación, incluso frente a un escenario de incremento de precios, convirtiéndolo en el rubro que más protegen dentro de su presupuesto. En contraste, los gastos que estarían más dispuestos a recortar son turismo (81.4%), ropa (80.6%), restaurantes (70.1%) y tecnología (67.8%).
Esta prioridad también se refleja en sus hábitos de consumo. El 55.9% de los encuestados destina más del 30.0% de su presupuesto mensual a alimentos y el 81.8% utiliza regularmente su tarjeta de alimentación para comprar productos y preparar sus comidas en casa, una alternativa que les permite optimizar sus recursos sin dejar de lado la calidad de su alimentación.
«En un contexto donde el costo de vida continúa presionando el presupuesto de los hogares, es natural que, incluso al recibir un ingreso adicional como la gratificación, los trabajadores prioricen aquellos gastos que consideran esenciales. La alimentación se mantiene como la principal prioridad porque impacta directamente en la economía familiar, pero también en la salud y el bienestar. Esto demuestra que hoy los colaboradores buscan beneficios que les ayuden a proteger su poder adquisitivo y mantener una mejor calidad de vida frente a un entorno económico desafiante», señaló Carlos Loayza, gerente de Marketing y Producto de Edenred en Perú.
Los gastos esenciales también definen el bienestar de los hogares
La alimentación es el principal gasto que los trabajadores buscan resguardar, pero no es el único que determina su bienestar financiero. De acuerdo con el último análisis de la Canasta Básica Familiar del INEI, después de los alimentos consumidos dentro del hogar (28.9% del gasto mensual), los hogares peruanos destinan una parte importante de su presupuesto a alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles (21.3%), seguido por los alimentos consumidos fuera del hogar (12.3%), salud (8.3%) y transporte (7.7%). Estos rubros concentran la mayor parte del gasto familiar y evidencian que los ingresos adicionales, como la gratificación, suelen destinarse a fortalecer la economía del hogar antes que al consumo discrecional.
En ese contexto, los beneficios corporativos adquieren un rol cada vez más relevante para complementar el presupuesto de los trabajadores. El Barómetro FOOD 2025 de Edenred revela que más del 80.0% considera que contar con una Tarjeta Alimentación les ayuda a enfrentar mejor el impacto del costo de vida; además, el 88.68% afirma que mejora su presupuesto destinado a alimentación y el 71.9% señala que contribuye a reducir el estrés. Al cubrir parte del gasto en alimentación, este tipo de beneficios ayuda a reducir la presión sobre el presupuesto familiar y refuerza el bienestar de los colaboradores.















