Un dolor punzante, ardor insoportable y una erupción que parece abrazar la piel como un fuego inextinguible: así se manifiesta el herpes zóster, una enfermedad que afecta principalmente a personas mayores de 50 años. Provocada por la reactivación del virus varicela-zóster, esta condición puede derivar en complicaciones graves, como la neuralgia postherpética, un malestar crónico que persiste incluso después de que las lesiones desaparecen. La desinformación y falta de prevención puede agravar las consecuencias de esta infección. Por ello, en este artículo desmentimos los mitos más comunes del herpes zóster y entregamos información fundamental sobre este virus.
- “El herpes zóster se contagia fácilmente”
Mito. A diferencia de la varicela, el herpes zóster no se transmite por contacto casual con una persona infectada. Sin embargo, si alguien que nunca ha tenido varicela entra en contacto directo con el líquido de las ampollas abiertas de un paciente con herpes zóster, puede contraer el virus y desarrollar varicela. Para prevenir esta transmisión, es fundamental mantener las lesiones cubiertas hasta que formen costras y seguir medidas de higiene, como lavarse bien las manos después de tocar la zona afectada.
- “La edad es un factor de riesgo para desarrollar herpes zóster”
Verdad. “El virus de la varicela zóster está presente en el 95% de los adultos mayores de 50 años. A medida que envejecemos, la fuerza de la respuesta del sistema inmunológico a la infección disminuye, lo que aumenta el riesgo de desarrollar esta condición”, asegura el doctor David Iglesias, especialista en Enfermedades Infecciosas y Tropicales y Medical Head de Vacunas Adulto en GSK para Chile, Ecuador y Perú.
