En Perú, el 41,9% de jóvenes proyecta permanecer más de dos años en su empresa, mientras que el 58,1% reconoce oportunidades de crecimiento o mentoría dentro de sus organizaciones. En ese escenario, el desarrollo profesional se convierte en un factor clave tanto para la permanencia del talento como para la construcción de carreras sostenibles.
Para Luis Felipe Olivencia, gerente de Personas de Bimbo Perú, el crecimiento laboral requiere iniciativa individual, pero también entornos que permitan aprender y asumir nuevos desafíos.
“El desarrollo profesional toma fuerza cuando las personas encuentran espacios donde pueden aprender, asumir nuevos retos y proyectarse en el tiempo. Una cultura basada en el respeto, la justicia, la confianza y el afecto puede traducirse en oportunidades reales de desarrollo y en entornos donde las personas puedan moverse, aprender y construir una carrera con visión de largo plazo”, señala.
En el marco del Día del Trabajo, el especialista comparte cinco claves para quienes buscan prepararse para un ascenso:
1. Definir con precisión el siguiente paso profesional
El crecimiento se vuelve más probable cuando existe claridad sobre el próximo objetivo. Identificar el rol, área o nivel de responsabilidad al que se aspira permite reconocer qué habilidades se deben fortalecer y qué experiencias conviene buscar.
2. Participar en proyectos de mayor alcance
Involucrarse en iniciativas transversales o estratégicas permite ganar visibilidad, ampliar la red interna y comprender mejor cómo funciona la organización. También ayuda a demostrar liderazgo, criterio y capacidad de adaptación.
3. Buscar retroalimentación de forma constante
El feedback resulta más útil cuando no se limita a evaluaciones formales. Mantener conversaciones periódicas con líderes y equipos permite detectar oportunidades de mejora, ajustar el desempeño y convertir las observaciones en acciones concretas.
4. Entender el impacto del propio trabajo en el negocio
Quienes aspiran a crecer suelen ir más allá de sus funciones inmediatas. Conocer las prioridades de la empresa, sus indicadores y los factores que influyen en la toma de decisiones permite aportar con mayor criterio y generar valor en distintos niveles.
5. Construir relaciones que impulsen el aprendizaje
El desarrollo profesional también se apoya en la colaboración. Relacionarse con colegas, líderes y mentores facilita el intercambio de experiencias, abre nuevas perspectivas y prepara a las personas para asumir mayores responsabilidades.
Según Olivencia, un ascenso suele ser resultado de una trayectoria construida con consistencia. “No se trata solo de esperar una oportunidad, sino de prepararse para ella. Aprender de manera continua, pedir retroalimentación y asumir nuevos retos permite que las personas estén mejor posicionadas cuando se abren nuevas posibilidades de crecimiento”, concluye.











