En el marco del Día de la Tierra, la Sociedad Peruana de Gas Licuado (SPGL) destacó el papel del Gas Licuado de Petróleo (GLP) como una alternativa energética más limpia frente a otros combustibles fósiles, con beneficios ambientales concretos.

A nivel internacional y nacional, este posicionamiento se ve respaldado por diversos reconocimientos. La Declaración del G20 2025 calificó al GLP como un combustible limpio, mientras que el Ministerio del Ambiente del Perú lo ha identificado como uno de los energéticos con menores índices de nocividad, lo que lo convierte en una opción clave para acompañar la transición energética.

En esa línea, la SPGL señaló que no se debe perder de vista el impacto positivo alcanzado en los hogares peruanos. En 2004, el 47% de las viviendas utilizaban combustibles contaminantes para cocinar; hoy, gracias principalmente al GLP, esta cifra se ha reducido al 25%, lo que ha permitido una disminución significativa de emisiones y de la tala de árboles.

De manera complementaria, el gremio subraya que el aprovechamiento responsable del GLP no depende únicamente del combustible en sí, sino también de los hábitos de consumo y del estado de los equipos utilizados en hogares y negocios. Adoptar buenas prácticas de uso permite maximizar los beneficios ambientales, reducir emisiones y fomentar un estilo de vida más sostenible.

En este contexto, Jovan Pastor, presidente de la Sociedad Peruana de Gas Licuado, ha compartido cuatro recomendaciones esenciales para un uso más eficiente del GLP y la promoción de hábitos sostenibles:

● Ajustar la llama para optimizar la combustión: Regular la intensidad del fuego al tamaño del recipiente y mantener las ollas tapadas permite aprovechar mejor el calor y reducir el consumo total de gas. Esto permite ahorrar energía.

● Verificar y mantener las instalaciones: Revisar periódicamente mangueras, reguladores y balones garantiza un flujo adecuado del gas y evita fugas. Una instalación en buen estado promueve una combustión más completa y eficiente, lo que contribuye a reducir la huella ambiental.

● Elegir equipos eficientes y darles mantenimiento regular: Cocinas, quemadores y calentadores bien calibrados y limpios aseguran una combustión más homogénea. Esto no solo mejora el rendimiento energético, sino que reduce partículas y gases emitidos al ambiente.

● Adoptar hábitos de consumo responsable: Acciones diarias como apagar la llama cuando no se usa, planificar la preparación de alimentos y aprovechar el calor residual generan ahorros sostenidos de GLP y contribuyen a un menor impacto ambiental con el tiempo.

“Impulsar prácticas conscientes en el uso del GLP permite aprovechar al máximo una fuente de energía con menor impacto ambiental, que genera menos emisiones y ayuda a mejorar la calidad del aire. Estos hábitos cotidianos son pasos concretos para cuidar nuestro entorno y avanzar hacia patrones de consumo más sostenibles”, afirmó Jovan Pastor, presidente de la Sociedad Peruana de Gas Licuado.