El coro peruano que hizo historia en Barcelona al ubicarse entre los tres mejores coros del mundo vuelve a cruzar fronteras y se convierte en protagonista de la conversación cultural y musical en la región. Sus interpretaciones de “¿Por qué no se van?”, de Los Prisioneros, y su particular recreación del sonido de la lluvia han generado una amplia repercusión en Chile y otros países de Latinoamérica, acumulando más de 26 millones de visualizaciones en sus cuentas oficiales. Los videos forman parte de los ensayos de “AMÉRICA”, el nuevo espectáculo de Voces del Sol que se estrena el 19 y 20 de septiembre en el Gran Teatro Nacional.
Dos años después de alcanzar un hito histórico para la música coral peruana en Barcelona, donde Voces del Sol se ubicó entre los tres mejores coros del mundo, el coro de niños y jóvenes vuelve a cruzar fronteras. Esta vez, sus voces han llamado la atención desde Lima y han comenzado a ocupar espacios en medios y redes de distintos países de Latinoamérica.
La primera gran repercusión llegó desde Chile, a partir de la interpretación de “¿Por qué no se van?”, emblemática canción de Los Prisioneros. El video generó una ola de reacciones entre el público chileno y llegó a algunos de los principales espacios informativos de la televisión de ese país, entre ellos 24 Horas de TVN y Contigo en Directo de Chilevisión.
Durante los ensayos de su próximo espectáculo, “AMÉRICA”, los integrantes de Voces del Sol también desarrollaron una particular propuesta para recrear el sonido de la lluvia utilizando únicamente movimientos y sonidos corporales. El resultado comenzó a circular rápidamente por redes sociales y traspasó las fronteras de Chile para llegar a públicos de Argentina, México, Ecuador, Colombia, Panamá, Cuba y otros países de Latinoamérica.
Para Claudia Rheineck, fundadora y directora de Voces del Sol, esta nueva conexión con el público latinoamericano tiene un significado especial:
“Barcelona fue un reconocimiento enorme a muchos años de trabajo. Pero esto nos emociona desde un lugar completamente distinto. Primero Chile abrazó nuestra interpretación de Los Prisioneros y luego la lluvia comenzó a viajar por toda Latinoamérica. No salimos a buscarlo. Fueron las voces de nuestros chicos las que empezaron a cruzar fronteras solas.”