La receta escondida del churro peruano cumple 60 años
Qué difícil es resistirse al antojo de un postre peruano como lo es el churro, avalado por una receta de más de 60 años que es cuidada con recelo por una familia que ha sabido darle el galardón y cuidado que se merece.
Es que todo empezó por los años sesentas, cuando la ciudad de los reyes contaba con tan solo 2 millones de habitantes; el presidente Belaunde Terry construía el primer tramo de la vía expresa de Paseo de la República; y Chabuca Granda se animaba a escribir «Bello durmiente», manifestando su amor por el Perú. En esa década aparece en nuestra historia limeña Ramón Falco, un niño español con tan solo 6 años, a quien hoy se le atribuye y agradece la receta original del churro peruano.
Ramón Falco, a su corta edad, fue recibido por las monjas del Convento de San Francisco quienes supieron cuidarlo y educarlo. Al pasar de los años, Falco junto a su equipo de trabajo había perfeccionado la fusión de la receta del churro tradicional, hasta que lamentablemente un derrame cerebral finalizó con su vida. Sin embargo, el español tuvo como discípula a Inés Cherres, quien ha sabido cuidar la receta original del churro tradicional con sabores y texturas que hoy son parte de generaciones.
Es así como Arón Chalco, hijo de Inés Cherres, fiel al amasado y boleado original decidió crear “La Catedral, Churros Tradicionales” como un nuevo espacio para dar inicio a historias familiares con sabor a tradición. “Es que Lima merecía un espacio para enseñarle a nuestros hijos que la tradición continúa”, comenta Arón.
El degustar churros de “La Catedral” da una sensación de viaje a la Lima antigua, de paseos en carrosas, de caminatas en jirones; como cuando las familias y amigos provistos de elegantes atuendos se reunían para compartir tertulias de la vieja Lima, mientras compartían un churro de crema pastelera. Hoy los tiempos exigen adicionar sabores, y porqué no hacerlo; es así como también se ofrecen los churros de manjar, chocolate y maracumango.
Visitar “La Catedral Churros Tradicionales” es una parada obligatoria, es el antojo inevitable si se transita por Lince o El Agustino, donde se ubican sus dos locales. “Nuestra masa y crema pastelera tienen ingredientes que solo los conocemos nosotros, tenemos la suerte de ser embajadores y protectores de esta receta única con más de 60 años”, nos refiere Arón Chalco, fundador de La Catedral.
Finalmente, La Catedral, anhela seguir uniendo familias con la misma receta que ya es tradición, creando experiencias con las nuevas generaciones e invocando a los recuerdos de antaño junto a nuestros padres y abuelos.