El entrenamiento sin supervisión, cada vez más común por la influencia de redes sociales, está elevando el riesgo de lesiones en personas que realizan ejercicio por su cuenta. Una mala técnica o el exceso de intensidad pueden provocar daños a corto y largo plazo.

Uno de los principales problemas es priorizar la intensidad sobre la correcta ejecución. “El error más frecuente es el egocentrismo deportivo: querer levantar más peso o hacer más repeticiones sin dominar la técnica”, explica el Lic. Juan Candia, docente de Fisioterapia y Rehabilitación del Instituto Carrión. A ello se suman hábitos como ignorar los tiempos de descanso, copiar rutinas de internet sin considerar la condición física y utilizar calzado inadecuado.

Las lesiones más comunes por mala técnica son:

  • Tendinopatías: inflamación o desgaste de los tendones, sobre todo en hombros y rodillas.
  • Esguinces: estiramiento o rotura de ligamentos por movimientos bruscos.
  • Desgarros musculares: causados por sobreesfuerzo o falta de preparación.
  • Lumbalgias mecánicas: dolor lumbar por levantar peso de forma incorrecta.

Cómo prevenir lesiones al entrenar por tu cuenta

El especialista del Instituto Carrión remarca que la técnica y la postura son fundamentales para evitar lesiones. Una mala alineación del cuerpo genera puntos de estrés que, con el tiempo, pueden provocar desgaste en las articulaciones o micro lesiones en los tejidos.

Asimismo, el calentamiento y la recuperación son etapas esenciales del entrenamiento. Preparar el cuerpo antes de ejercitarse y respetar los tiempos de descanso permite reducir el riesgo de sobre entrenamiento y favorecer la recuperación muscular.

El cuerpo también emite señales de alerta que no deben ignorarse, como dolor agudo o punzante, inflamación inmediata, mareos o pérdida repentina de fuerza. Ante cualquiera de estos síntomas, es fundamental detener la actividad para evitar una lesión mayor.

Además, considera:

  • Progresar de manera gradual, evitando aumentos bruscos de intensidad
  • Mantener una adecuada hidratación, clave para el rendimiento físico
  • Incorporar ejercicios de estabilidad, que mejoran el control corporal
  • Escuchar al cuerpo, diferenciando el cansancio normal del dolor

Una buena técnica no solo previene lesiones, también permite avanzar de forma segura y sostenible en el entrenamiento”, concluye el docente del Instituto Carrión.