La danza como memoria viva, acto político y territorio en disputa. Bajo esta premisa llega “Manchapecho”, una obra de danza creada y dirigida por Luz Gutiérrez Privat, fundadora del colectivo La Trenza Danza, que se presentará en el Gran Teatro Nacional los próximos 29 y 30 de abril, a las 8 p.m. La propuesta escénica invita a reflexionar sobre la relación entre el ser humano y la naturaleza a partir del cruce entre cuerpo, tradición y conciencia ambiental.
La obra parte de una idea central: la naturaleza no es un recurso ni un paisaje decorativo, sino un sujeto con derechos, historia y voz. Desde esta mirada, “Manchapecho”, beneficiaria de los de Estímulos Económicos para la Cultura 2025, propone una experiencia escénica donde el movimiento revela las tensiones entre cultura, territorio y depredación.
La historia sigue a Evangelina, una migrante de Jauja que ha vivido entre Lima y su ciudad natal. Invitada a ser mayordoma de una yunza en la capital, su cuerpo se quiebra en el instante exacto en que está a punto de cortar el árbol festivo: sufre un derrame que la sumerge en una travesía de recuerdos, celebraciones y pérdidas. Este acontecimiento le permite descubrir los estragos de una herida mayor: la violencia ejercida contra la naturaleza y el progresivo olvido de los vínculos comunitarios que históricamente la han protegido.
El título “Manchapecho”, que remite a una conocida comida peruana, adquiere así una carga simbólica dentro de la obra. Alude a la huella que dejan las acciones humanas sobre el territorio y plantea una reflexión sobre ese orgullo nacional que convive, muchas veces, con prácticas que dañan el entorno natural.
