Padres deben preparar a sus hijos días previos al inicio de clases para evitar llanto de niños

Lima.- La ansiedad por el primer día de clases en especial en los niños que asisten a Educación Inicial, suele mostrar a pequeños llorosos, con temores y hasta con depresión, consecuencia, por lo general, de la sobreprotección y/o autoritarismo de los padres, que se refleja en la inseguridad de sus hijos para enfrentarse a nuevas experiencias.

Los padres deben dejar de lado sus propios temores, prepararse y preparar a sus niños para enfrentar esta nueva etapa. Deben hablar con ellos de sus miedos sin minimizarlos, para averiguar qué es en realidad la causa de su ansiedad; alentarlos a verbalizar sus emociones para que se sientan acompañados en este proceso, recomendó la psicóloga Irma Zarate, miembro del equipo técnico de la Dirección de Salud Mental del Ministerio de Salud (Minsa).

Ir al colegio debe ser entendido por el niño como algo positivo, una experiencia nueva y bonita y sobretodo un lugar donde podrá tener nuevos amigos y aprender muchas cosas. “Los padres deben vender a sus hijos la idea de que el ir a estudiar es algo bueno y no amenazarlos con ello como si fuera un castigo”, indicó El inicio de clases debe manejarse de manera paulatina, en especial para los más pequeñitos. Por ejemplo, días antes se debe iniciar las rutinas que se seguirán, como el regular los horarios de ir a dormir y despertar. Prepare con sus hijos los útiles escolares, la mochila e inclusive la ropa que vaya a usar. Permítale que elija algunos accesorios para que se sienta seguro y bien consigo mismo. De esta manera se sentirá parte activa del proceso.

También es recomendable conocer antes el centro educativo y también a su profesora, lo que ayudará que el menor tenga mayor confianza al acudir a su centro de estudios. Cuando llegue el esperado primer día de clases, el especialista recomienda que los padres o una figura significativa de la familia acompañen al menor hasta el colegio, para que el pequeño se sienta más confiado. La compañía debe ir disminuyendo a medida que pasan los días y se familiariza con el lugar. “Cuando regrese de su primer día de clases, pregúntele sobre qué hizo, qué paso, cómo se sintió, qué fue lo que más le gusto; y sea optimista con todo lo que le diga, rescate lo mejor; de esta manera deseará compartir contigo en los días sucesivos.” recomendó.