Foncodes: Cerca de 100 mil familias usuarias de Haku Wiñay combaten la anemia y salen adelante con el cuy

Lima.- La crianza de cuyes es una de las actividades más dinámicas y con gran impacto en la economía y la alimentación de las familias que trabajan en el desarrollo de capacidades productivas y emprendimientos del proyecto Haku Wiñay/Noa Jayatai de Foncodes, programa nacional del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social -Midis.

Actualmente, a nivel nacional, 97,470 hogares usuarios de Haku Wiñay/Noa Jayatai de la sierra y parte de la selva cuentan con módulos de crianza de cuyes, lo que les permite la producción de alrededor de 1,700 toneladas al año de carne de cuy destinado a la alimentación de las familias y venta a los mercados locales y regionales.

Poder nutricional

La carne de cuy es un alimento rico en proteínas y de alto valor biológico (21%), es baja en grasas (7%) y por tanto también en colesterol a diferencia del pollo y las carnes rojas. También combate enfermedades cardiovasculares y fortalece el cerebro de los niños, según se explica la nutricionista en el Portal Salud en Casa.

El cuy se consume en sus diversas variedades: chactado, al palo, chicharrón, broaster, nugget y el caldo.

El cuy chactado es un plato típico de la cocina peruana de la región de Arequipa. Frito en abundante aceite bajo una piedra que hace las veces de tapa, se suele acompañar con papas cocidas y mote, con salsa de cebolla y hierba buena.

En Cajamarca, se prepara el cuy con papa picante. En Ayacucho, se sirve con papas sancochadas y ají. También con mote o cancha.

En Huancayo, es muy popular el cuy a la brasa o cuy al palo preparado en horno artesanal, el toque del sabor lo da la chicha de jora. Este plato va acompañado de papa andinas, oca, lechuga, zanahoria, vainitas y ají.

Los platos preparados a base de carne de cuy en sus diversas formas son ofrecidos en restaurantes y también en ferias locales y regionales del proyecto Haku Wiñay/Noa Jayatai.

Los especialistas indican que la mejor forma de preparar el cuy es como guiso, al horno o sancochado con poco aderezo, ya que consumirlo asado o a la parrilla disminuye el grado de absorción de sustancias positivas en un 20 o 30 por ciento, y frito se pierde hasta 60% de propiedades benéficas.

Impacto económico

La crianza de cuy se ha convertido en una de las actividades más rentables en las comunidades rurales. Como parte de la intervención del proyecto Haku Wiñay, cada familia recibe un lote de cuyes (4 hembras y 1 macho) y rápidamente aumenta, en tres años llegan a tener alrededor de 5 mil cuyes.

Así, la venta de cuyes permite contar con ingresos económicos adicionales a la familia, lo venden cuando tienen necesidades urgentes. El cuy constituye la caja chica de las familias.

Es una buena alternativa para criar en casa, debido a su rápida reproducción y fácil alimentación. En promedio debe consumirse una vez por semana.

Dentro de los emprendimientos que se implementan con Haku Wiñay, hay casos exitosos con importantes ventas y utilidades. Por ejemplo, los restaurantes de comida típica suelen hacer pedidos semanales, lo que asegura un ingreso permanente para quienes manejan este negocio.

La forma tradicional de criar los cuyes en las comunidades rurales era en la cocina, debajo de la mesa o en un cualquier lugar de la casa. Con la intervención del proyecto Haku Wiñay/Noa Jayatai a las familias se les enseña a criar técnicamente, es decir, en galpones y con todos los cuidados en su alimentación, higiene y salud.