La salud en el Perú enfrenta múltiples desafíos, como el acceso limitado a tratamientos innovadores y la falta de recursos en áreas clave de la medicina. Ante esta situación, estudiantes de Ingeniería Biomédica de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) han desarrollado dos proyectos innovadores con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los pacientes gracias a un convenio de cooperación interinstitucional que permite que estudiantes de la Universidad realicen rotaciones de investigación conjunta con personal del INSN-SB.

El primero es «Activito», un juego de realidad virtual diseñado para hacer más dinámica y motivadora la rehabilitación física de niños y adolescentes. Mientras que el segundo emplea tecnología de modelos 3D y realidad virtual para optimizar la planificación quirúrgica, ofreciendo a los cirujanos una herramienta más precisa para sus intervenciones.

Activito

Se trata de un innovador juego de realidad virtual que busca transformar la forma en que los niños y adolescentes entre 6 y 17 años – que hayan sufrido lesiones, o que presenten enfermedades degenerativas o secuelas asociadas a estas condiciones – vivan diferente su proceso de rehabilitación física. Este proyecto está diseñado para hacer que las sesiones de terapia sean más entretenidas y motivadoras, permitiendo que puedan mejorar la movilidad de sus brazos.

“A diferencia de los videojuegos tradicionales, Activito se basa en principios clínicos para crear una experiencia personalizada. El juego imita los movimientos de la terapia física convencional, adaptándose a las necesidades motoras de cada paciente, y sumergiéndolos en un mundo de fantasía que hace que el proceso de recuperación sea más agradable y efectivo. El proyecto ha sido validado en un estudio preliminar realizado en el Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja (INSN-SB) en colaboración con la PUCP”, revela Gonzalo Povea, egresado de Ingeniería biomédica y desarrollador del proyecto.

Tras las pruebas realizadas a pacientes pediátricos, el proyecto recibió una respuesta positiva tanto de los médicos como de los padres, quienes han notado mejoras en la actitud de los niños para realizar la terapia. Este éxito le valió el tercer lugar en el concurso de innovación del INSN-SB, que reconoce así su impacto y potencial en el ámbito de la rehabilitación en pediatría.

Planificación quirúrgica

El proyecto, liderado por Jose Manuel Rosales, está transformando la forma en que los cirujanos planifican sus operaciones y cómo se estudia la anatomía humana. Utilizando también tecnología de realidad virtual y modelos impresos en 3D, esta iniciativa permite a los médicos visualizar y manipular órganos en tres dimensiones previo a operar. Esta aproximación proporciona una comprensión mucho más clara y tangible de estructuras complejas, facilitando la planificación quirúrgica y mejorando la capacitación médica en comparación con las imágenes tradicionales que usualmente son en blanco y negro.

“La posibilidad de interactuar realmente con un modelo 3D de un órgano cambia por completo la forma en que lo entiendes. Es como pasar de ver un mapa a explorar el terreno en persona. Este proyecto busca revolucionar la manera en que se aborda la medicina, ofreciendo herramientas más intuitivas y efectivas que hacen más fácil planificar operaciones o aprender cómo funciona el cuerpo humano”, comenta Rosales, estudiante del 9no ciclo de la carrera de Ingeniería Biomédica.

El proyecto también fue probado en el Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja, donde cirujanos utilizaron la tecnología para explorar diferentes órganos, como el corazón y cerebro, y tumores. Durante las pruebas, los médicos destacaron la capacidad de los modelos 3D para revelar detalles anatómicos que no se pueden observar en radiografías o resonancias, proporcionando así una visión mucho más completa y precisa.