ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, descubrió una campaña espía que utiliza una aplicación maliciosa para Android -a la que ESET llamó GhostChat-   disfrazada de aplicación de chat. La plataforma permite a los usuarios iniciar conversaciones con determinados perfiles femeninos que, en realidad, serían cuentas falsas operadas a través de WhatsApp. Detrás de la fachada romántica, el verdadero propósito de la aplicación es habilitar la vigilancia encubierta, que permite monitorizar la actividad del dispositivo y filtrar datos confidenciales de forma continua, mientras la aplicación este instalada.

“La campaña utiliza un nivel de engaño no observado previamente en esquemas similares: los perfiles falsos se presentan a las víctimas potenciales como bloqueados y requieren un código de acceso. Se trata de una táctica de ingeniería social para crear la impresión de “acceso exclusivo”. Aunque no sabemos cómo se distribuye la aplicación maliciosa, suponemos que esta táctica de exclusividad se utiliza como parte del señuelo, con los supuestos códigos de acceso distribuidos junto con la aplicación”, comenta Martina Lopez, Investigadora de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.

El ataque comienza con la distribución de la aplicación maliciosa disfrazada, que simula ser una plataforma de chat legítima llamada Dating Apps sin pago disponible en Google Play y usurpa su identidad al utilizar su icono. Tras su ejecución, GhostChat, solicita varios permisos. Una vez concedidos los permisos, la aplicación presenta al usuario una pantalla de inicio de sesión. Para continuar, las víctimas deben introducir sus credenciales de inicio de sesión.