El fútbol español, con la Federación y Arabia Saudí como escenario, se prepara para un Clásico en la Supercopa. El Real Madrid, revitalizado desde su tropiezo en San Mamés, mostró señales de mejoría al vencer al Mallorca sin brillar, pero con una contundencia renovada. Este equipo ha encontrado un equilibrio entre adrenalina, gol y fútbol gracias a la evolución de Mbappé y al regreso de Jude Bellingham como figura clave. El inglés no solo brilla, sino que eleva el nivel colectivo, liderando al equipo desde el ingenio y el sacrificio. Fue él quien marcó el gol que sentenció al Mallorca.
El equipo de Javier Aguirre, fiel a su identidad resistente y combativa, no logró aprovechar su arma aérea, con Muriqi y Larin en punta. Pese a su esfuerzo, fue claramente superado por un Madrid más dinámico y efectivo. Desde la derrota en Bilbao, los de Ancelotti han elevado su rendimiento en todas las competiciones, incluyendo la Liga y el Mundial de Clubes. En Yeda, salieron con intensidad desde el inicio, acumulando oportunidades claras en los primeros 15 minutos gracias a Lucas Vázquez, Mbappé, Tchouaméni y Bellingham.
Ancelotti apostó por un planteamiento equilibrado, con Mendy en la banda izquierda y un mediocampo combativo liderado por Camavinga y Valverde. Este enfoque asegura control defensivo y libertad ofensiva para los cuatro hombres de ataque. Sin embargo, esta estrategia también deja al equipo expuesto en defensa, lo que añade emoción en ambas áreas.
El Mallorca, por su parte, no se dejó intimidar y mantuvo su apuesta por un planteamiento ofensivo con dos delanteros de referencia. La táctica inicial buscaba aprovechar el juego aéreo, pero la falta de firmeza defensiva en los primeros minutos condicionó el partido. En paralelo, la rivalidad entre Vinicius y Maffeo, marcada por roces constantes, derivó en tensiones que deslucieron un encuentro que, en esencia, fue deportivo.
El Real Madrid llega con confianza renovada a la Supercopa, mostrando que la calidad de su plantilla empieza a reflejarse en el campo. Con Bellingham como su eje, el equipo está listo para enfrentarse al Barcelona en un Clásico que promete emociones fuertes.
