La aventura de Carlos Sainz en el Dakar 2025 llegó a su fin tras un vuelco en la etapa 48 Horas que dejó su vehículo en un estado comprometido. Aunque el equipo Ford insistió en que el chasis del Raptor podía ser reparado, la FIA decidió que no estaba en condiciones para continuar, sellando así el abandono del piloto español. Pese al desenlace, Sainz mostró su determinación y dejó claro que su compromiso con el Dakar sigue intacto.

El accidente despertó preocupaciones por su estado físico, especialmente tras los problemas de espalda sufridos en 2023 con el Audi híbrido, cuando las fracturas en las vértebras T5 y T6 le obligaron a un largo período de recuperación. Esta vez, las molestias tras el vuelco encendieron las alarmas, pero tras someterse a un chequeo médico en Madrid, Sainz recibió buenas noticias: “No tengo ninguna lesión”, compartió en sus redes sociales, mostrando su alivio y optimismo.

Lejos de desanimarse, Sainz confirmó que volverá de inmediato a su rutina de entrenamiento. Aunque este Dakar terminó antes de lo esperado, el piloto aprovechó los kilómetros recorridos para identificar áreas de mejora en el Raptor, y ahora mira al futuro con ambición. Su declaración final no deja dudas: “Nos vemos en 2026”.

La prioridad del madrileño es clara: cerrar su carrera deportiva con un nuevo título al volante del equipo que lo impulsó al éxito en los rallys. Con cuatro Touaregs en su palmarés y la confianza en un proyecto ganador, Sainz espera añadir un quinto trofeo, esta vez junto a Ford, como un broche de oro para su legendaria trayectoria.