En junio, la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) anunció una campaña para vinilar de amarillo los taxis que aún no cumplían con el color reglamentario, como parte de los esfuerzos de formalización del servicio. La iniciativa fue presentada como gratuita y se realizó en alianza con la empresa TuRuta.

Durante una activación en el Campo de Marte, los conductores identificaron que el vinilado estaba sujeto a condiciones: para acceder al servicio debían aceptar colocar publicidad de la empresa Yango en sus vehículos, aplicación de transporte que compite directamente con el gremio de taxistas.

El posible conflicto de intereses se evidenció al conocerse que Jean Pierre Carrere, cofundador de TuRuta, también se desempeña como gerente de Operaciones de Yango.

Paralelamente, la ATU ya inició la aplicación de multas a los conductores que no hayan cumplido con el vinilado de sus unidades, lo que genera presión sobre un sector que busca regularizarse sin condicionamientos.