En Perú, la hemofilia representa un desafío de salud pública. Según el Ministerio de Salud (Minsa), se han identificado 1002 pacientes con esta enfermedad. Sin embargo, existe una preocupante brecha entre esta cifra oficial y la estimación real de alrededor de 3000 casos, lo que plantea serias implicaciones para la implementación de diagnósticos y tratamientos oportunos. Esta discrepancia resalta la necesidad urgente de abordar y corregir el subregistro para garantizar una atención adecuada a la totalidad de los afectados por esta condición en el país.

Según la Dra. Patricia Álvarez Barba, médico hematólogo del Hospital MINSA Sullana, existen diferentes tipos de hemofilia y grados de severidad determinados por la deficiencia de factor de coagulación en una persona. Los tipos principales son A, B y C, siendo las dos primeras las más “comunes”. “La Hemofilia A, que representa aproximadamente el 80% de los casos, se debe a la deficiencia del factor VIII. Por otro lado, la Hemofilia B, que afecta al 20% de las personas con hemofilia, es causada por la deficiencia del factor IX”, comentó la Dra. Álvarez.

¿Cuáles son los síntomas de la hemofilia?

La gravedad de los signos y síntomas de la hemofilia puede variar dependiendo del tipo específico de la condición y la cantidad de factor de coagulación que esté deficiente. A continuación, se detallan los síntomas comúnmente observados:

1. Hemorragias prolongadas después de lesiones o cirugías: tendencia a experimentar sangrado prolongado después de cortaduras, lesiones o cirugías.

2. Sangrado espontáneo: hemorragias nasales, sangrado en articulaciones, músculos y hematomas sin causa aparente.

3. Hematomas inexplicables: formación de hematomas sin causa evidente o desproporcionados a la lesión inicial.

4. Sangrado en articulaciones: especialmente en rodillas, codos y tobillos, provocando dolor e hinchazón.

5. Sangrado gastrointestinal: puede manifestarse como heces oscuras o sangrado rectal.

6. Hemorragias Intramusculares: causa hinchazón y dolor, con posibilidad de daño a largo plazo a músculos y articulaciones.

7. Sangrado después de vacunaciones o extracciones dentales: experimentan sangrado prolongado después de procedimientos médicos.

8. Hematuria: presencia de sangre en la orina debido a hemorragias en el tracto urinario.

La experta señala que la gravedad de los síntomas puede variar, desde leves hasta complicaciones más graves. La identificación temprana de los síntomas y el acceso a un tratamiento adecuado son fundamentales para mejorar la calidad de vida de las personas con hemofilia.