La mejor estrategia de salud pública para controlar la propagación del dengue en el territorio nacional incluye la participación comunitaria, no solo en el control larvario del mosquito Aedes aegypti transmisor de la enfermedad, sino también para sensibilizar a la población a fin de que facilite las labores de desinsectación, ya que se ha reportado que el 40% de propietarios de viviendas en zonas de mayor presencia del dengue no permiten el ingreso de fumigadores a sus domicilios, los cuales se convierten en focos de reinfección.

Así lo advirtió el biólogo Ernesto Berrocal, especialista en plagas de Productos y Servicios Agroindustriales (PSAI), quien indicó que es fundamental sensibilizar a la población con la participación de instituciones y empresas porque la desinsectación que realiza el personal de salud debe acompañarse con el control larvario que lo hace la comunidad con la información que le proporciona el Ministerio de Salud (MINSA) y otras instituciones, en vista que el Aedes aegypti está presente en todo el país.

“Para involucrar y sensibilizar más a la población se le debe brindar información sobre las acciones que se realizarán, los días y horas de fumigación, lo que deben hacer las personas, además de despejar sus dudas. De este modo vamos a disminuir la tasa de cerca de 40% de familias que no permiten el ingreso de fumigadores”, explicó el especialista.

Según la sala situacional del dengue del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades del MINSA, hasta la semana epidemiológica 8 (del 18 al 24 de febrero), los casos notificados de dengue en el país suman 34,042 y 44 fallecidos.

Frente a este preocupante panorama el especialista en plagas, remarcó que para prevenir y controlar el dengue se debe convocar la participación de la comunidad y también de las empresas y centros laborales, porque controlar el dengue es una batalla de todos y es imprescindible la responsabilidad individual, familiar y de las instituciones públicas y privadas.

Control larvario

El biólogo Ernesto Berrocal explicó que el control larvario consiste en la eliminación de las larvas o gusanitos del Aedes aegypti que se reproducen en el agua y que no mueren con el insecticida sino emergen como adulto y se convierten en potenciales transmisores del dengue. Por ello recalcó la importancia de eliminar o tapar todo tipo de depósito de agua ya que estos se convierten en criaderos, incluso una simple chapa de botella o la pisadura de un caballo.

Frente a este riesgo, recalcó la importancia de que las autoridades sanitarias nacionales y regionales pongan énfasis en la educación y la participación de la comunidad, para que adopte medidas preventivas y evite una mayor propagación de esta enfermedad.

También explicó que para la desinsectación a fin de eliminar el vector adulto, las casas tiene que ser desocupadas y los habitantes deben cubrir objetos como depósitos de agua, cubierto y utensilios de cocina. Luego de la fumigación la vivienda debe estar cerrada por una hora por lo menos para que el insecticida haga efecto. Después debe ventilarse y limpiarse los muebles y ambientes con agua y jabón antes de ser nuevamente ocupada.

PSAI (Productos y Servicios Agroindustriales SAC) es una empresa peruana que realiza servicios de saneamiento ambiental de manera profesional y cuenta con la autorización del Ministerio de Salud.