En el ritmo de vida de la sociedad actual, puede parecer que debemos estar activos 24/7 para cumplir con nuestras obligaciones diarias; sin embargo, esta realidad puede llevarnos a no prestar atención a la importancia del descanso adecuado. Esto, sumado a distintos desafíos como el estrés, los retos diarios y los horarios acelerados, entre otros, hacen que se dificulte el alcanzar la tan anhelada calidad de vida.

Es así como la Asociación Mundial del Sueño proclamó el Día Mundial del Sueño en el tercer viernes de marzo de cada año. El objetivo es sensibilizar a la población sobre la importancia de dormir bien y evitar problemas de salud que la falta de sueño puede causar.

El Dr. José Reinhart, médico del deporte y miembro del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife sostiene que, afortunadamente, hay varios hábitos que se pueden poner en práctica para conseguir un sueño reparador y, así, mejorar la calidad de vida:

1. Establecer horarios regulares para dormir: Aunque se tengan varias actividades en el día a día, se recomienda tratar de separar una hora prudente para apartar todas las distracciones y disponerse a descansar. Poco a poco nuestro organismo reconocerá la hora de descansar.

2. Evitar las pantallas justo antes de acostarse: Puede que los dispositivos móviles sean parte de nuestras actividades, tanto laborales como personales; sin embargo, los destellos de luz hasta altas horas de la noche pueden alterar la melatonina, la hormona que regula el sueño.

3. Poner atención a la alimentación: Procurar que la última comida sea al menos dos horas antes de irse a dormir y preferir alimentos de fácil digestión como proteínas de carnes blancas, un vaso de leche o ensaladas ligeras.

4. Incluir bebidas naturales que apoyen el momento de la relajación: Puedes preparar una infusión un poco antes de tu hora de dormir. Algunas plantas naturales como el toronjil se usan tradicionalmente para ayudar a la relajación, lidiar con el estrés ocasional y mejorar la calidad del sueño.

5. Crear un ambiente adecuado para el descanso: Procurar que la habitación se convierta en un espacio de relajación y calma. Optar por almohadas, colchón y cobijas según las necesidades personales.

Finalmente, recuerda que el dormir adecuadamente puede contribuir a mejorar la memoria, fortalecer las conexiones neuronales, regular la presión arterial, estimular hormonas como la melanina y serotonina, controlar el apetito, entre muchos otros beneficios.