La inversión en nuevas formas de acceso a la tecnología, mediante modelos SaaS o “tecnología por demanda” (modelo de distribución de software en el que las aplicaciones están alojadas por un proveedor de servicios y puestas a disposición de los usuarios a través de internet), representa una oportunidad para las empresas -especialmente en las medianas y pequeñas- de mejorar sus procesos sin la necesidad de emplear un gran capital, permitiéndoles un ahorro significativo y una mayor flexibilidad operativa.

“Con la transformación digital, las empresas tienen la oportunidad de gestionar más eficientemente la creciente complejidad en sus operaciones, para así extraer mayor valor de la gran cantidad de datos que se generan día a día. Adoptar estas innovaciones, bajo modelos económicos como SaaS, no sólo promueve la eficiencia y la productividad, sino que también facilita la expansión y diversificación empresarial con una inversión inicial más accesible, democratizando así el acceso a tecnologías avanzadas. Las empresas de software están migrando de un modelo de negocio de venta de código a uno de servicio tipo outsourcing”, comenta Hugo Sánchez, CEO de Qlever.

Al optar por modelos de suscripción o «alquiler», las pymes pueden acceder a los servicios avanzados que estas tecnologías pueden ofrecerles sin la necesidad de grandes inversiones, favoreciendo un modelo financiero basado en gastos operativos y a la medida de sus necesidades pues se licencia por número de usuarios activos.

Estas herramientas son esenciales para las empresas que buscan adaptarse rápidamente a las tendencias del mercado y responder de manera efectiva a las necesidades cambiantes de sus clientes, así como poseer una plataforma integrada para la gestión operativa y estratégica:

ERPs (Enterprise Resource Planning o Planificación de Recursos Empresariales). Un software ERP automatiza y unifica las principales funciones de una empresa, como finanzas, ventas, inventario y producción, para mejorar la eficiencia y facilitar la gestión y toma de decisiones. Su meta es centralizar la información en una sola plataforma para optimizar la gestión, aumentar la productividad y reducir costos. Además, al seguir prácticas de clase mundial, estos sistemas permiten generar contabilidad directamente de las operaciones realizadas, lo que minimiza la necesidad de personal contable y aumenta la fiabilidad y puntualidad de la información.

Business Intelligence (BI). Es el conjunto de tecnologías y aplicaciones para la recolección, integración, análisis y presentación de información valiosa del negocio a partir de usar diferentes bases de datos. Su objetivo es facilitar la toma de decisiones basada en datos actualizados, permitiendo a las empresas obtener insights profundos sobre su operación, rendimiento, clientes y mercados; brindando análisis, visualización y reportes para convertir datos en información útil que mejore la eficiencia empresarial.

Cloud computing. La adopción del ‘cloud computing’ (computación en la nube) es inminente, dado que ofrece servicios de tecnología (como almacenamiento, bases de datos y software) a través de Internet, lo que permite a las empresas ahorrar en infraestructura y ajustar los recursos tecnológicos a sus necesidades de manera flexible. Hay tres tipos principales de servicios en la nube: infraestructura (IaaS), plataforma (PaaS) y software (SaaS), siendo el SaaS el más económico y adaptable.

Machine Learning (ML). Es un subconjunto de la IA que permite a las máquinas aprender de los datos sin ser explícitamente programadas para cada tarea. Utiliza algoritmos para analizar datos, aprender de ellos y hacer predicciones o tomar decisiones basadas en esa información. Su objetivo es convertir la información en conocimiento, optimizar los procesos y decisiones de manera continua, a través del aprendizaje de datos.

Para Sánchez, la adopción de tecnologías digitales presenta desafíos como la seguridad de datos y la brecha de habilidades digitales, requiriendo un enfoque holístico con inversiones en capacitación para adoptar una transformación cultural abierta a la tecnología y una infraestructura de TI segura. “Sin embargo, el potencial de estas tecnologías para transformar negocios y hacerlos más competitivos es enorme. Es relevante resaltar la importancia de integrar estas herramientas como parte de una estrategia de crecimiento adaptativa, enfatizando la necesidad de una cultura empresarial que fomente la experimentación y el aprendizaje para aprovechar las oportunidades tecnológicas y navegar con éxito en el mercado”, sostiene.