La digitalización de las instituciones de salud es un desafío que tienen todas las organizaciones de este sector, privadas y públicas en el Perú, convirtiendo a la facturación electrónica en una herramienta para agilizar tanto trámites administrativos como financieros y favorecer significativamente la eliminación del uso de papel que permite simplificar los procesos contables.

“El uso del papel sigue presente en algunos hospitales y ahí existe la oportunidad de digitalizar los procesos en el sector, a partir del uso de la facturación electrónica, que permitirá un registro y control precisos de los servicios prestados, mejorando la trazabilidad y control de la información. Facilita la integración de los sistemas de información médica, optimizando la gestión administrativa y financiera en instituciones de salud”, afirma Kenneth Bengtsson, presidente ejecutivo de Efact.

Uno de los principales beneficios de la facturación electrónica en este sector es su capacidad para reducir errores, agilizar los tiempos de procesamiento y eliminar el peligro de pérdida de documentos físicos. Al automatizar el proceso de generación, envío y recepción de facturas, se minimizan los riesgos de errores humanos y se aceleran los tiempos de cobro, lo que ayuda a una gestión financiera más eficiente por parte de las instituciones médicas.

Para Bengtsson, al contar con registros digitales detallados y auditables, se facilita el seguimiento de los ingresos y gastos, lo que contribuye a una gestión financiera más transparente y detección temprana de posibles irregularidades en las áreas administrativas de los hospitales.

Otro aspecto destacado es la reducción de costos asociados a la impresión, envío y almacenamiento de documentos en papel. La implementación de un sistema digital permite que las instituciones de salud no gasten mucho dinero y reduzcan su impacto ambiental al disminuir el uso de papel y otros materiales consumibles.

“La integración entre sistemas de gestión utilizados en los nosocomios suele facilitarse y esta cohesión proporciona una visión más completa de la información médica y financiera, mejorando la atención al paciente y la toma de decisiones clínicas y administrativas”, sostuvo el especialista.

La facturación electrónica representa un avance significativo en la modernización y optimización de los procesos administrativos del sector salud. Al mejorar la dinámica de las operaciones, promover la transparencia financiera y facilitar la integración con otros sistemas de gestión, se contribuye grandemente a la mejora de la calidad de la atención médica y al fortalecimiento del sistema de salud.

Efact recomienda que las empresas de este sector aprovechen la digitalización de sus procesos contratando a un PSE/OSE, consejo que también se traslada a instituciones de otros rubros para propiciar un alineamiento intersectorial en el país.