La infidelidad en una relación es un tema complicado y doloroso para todas las partes involucradas, debido a que se traiciona la confianza de la pareja y la familia.  Sin embargo, como en el amor, la fidelidad va cambiando de forma y etapa con el paso del tiempo. Algunos saben amoldarse y darles valor a sus premisas por encima de otros impulsos. Otros, simplemente se dejan llevar por el registro narcisista convirtiendo este acto en un hábito. 

“Pese a que los motivos más comunes de una infidelidad se basan en problemas y desgaste en la relación, también influyen factores psicológicos y cerebrales que impulsan a ello como, por ejemplo, la personalidad narcisista que necesita constantemente la admiración excesiva de los demás. Existen también casos patológicos en los cuales la persona recurre a la infidelidad casi por adicción al no poder controlar sus impulsos, sean estos sexuales o no, es decir todo puede estar bien en su relación, pero tienden a cometer infidelidades de forma sistemática”, afirma al respecto la Dra. María Elena Escuza, directora de la EAP de Psicología de la Univ. Norbert Wiener. 

Teniendo en cuenta ello, la especialista da a conocer distintos factores psicológicos por lo que una persona suele ser infiel en repetidas ocasiones:

1. Tienen baja autoestima. La infidelidad denota una gran inseguridad en lo que se es, revela un gran complejo de inferioridad y una autoestima débil que necesita reafirmarse gustando a otras personas y de manera muy frecuente.

2. Buscan excitación sexual. Hay personas a quienes les excita el hecho de tener algo escondido, en este caso una relación fuera de la que ya tienen. Lo ven como una aventura, en la que usualmente se deben estar escondiendo o siendo muy astutos para no ser descubiertos.

3. Quieren ser seducidas y cortejadas. Las parejas suelen pasar por diversas etapas, las primeras como la seducción dan paso a otras como la habituación o la monotonía. En una relación fuera de su pareja, la persona podría estar encontrando lo que ha perdido: la primera fase del enamoramiento que es la seducción.

4. Tienen alguna patología. Hay algunas personas que recurren a la infidelidad casi por adicción. Y es que sencillamente no pueden controlar sus impulsos, sean estos sexuales o no. A diferencia de otros casos, ni existen carencias en la relación que den lugar a la infidelidad, ni el infiel busca deliberadamente su disfrute, sino que más bien no puede evitarlo y tienden a cometer infidelidades de forma sistemática.

5. Tiene apego ansioso. Los adultos que exhiben este tipo de apego son más sensibles al rechazo y a la ansiedad, presentan deficiencias a la hora de controlar sus impulsos y una insatisfacción constante. Asimismo, temen ser rechazados por la pareja sentimental, y es por esta razón que entablan relaciones de manera constante e impulsiva, buscando la aprobación.

6. Tienen apego evitativo. Son personas que se muestran más frías y suelen mantenerse más distantes, por lo que sus relaciones serán menos profundas o se les conferirá menor carga emocional. Presentan constantemente conductas esquivas, altos niveles de hostilidad y agresividad. Para ellas ser infiel no tendrá el mismo peso emocional que para el común de las personas. 

7. Tienen apego desorganizado. Estas personas no entablan una relación con la suficiente seguridad y convicción y acostumbran a hacer gala de un comportamiento impredecible y mal organizado. Llegado el caso, no se muestran muy comprensivas y resultará extremadamente difícil para ellas ser comprendidas por su contraparte.