El abuso y uso incorrecto de los antibióticos es una de las principales amenazas en materia de salud pública a nivel mundial, debido a que propicia la aparición de resistencia bacteriana. Esto puede afectar significativamente el curso clínico de una infección bacteriana futura, poniendo en grave peligro la salud.

Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), más de 700 mil personas mueren cada año en el mundo debido a infecciones por bacterias resistentes a los antimicrobianos. Asimismo, es una de las diez principales amenazas de salud pública a las que se enfrenta la humanidad según la Organización de la Salud (OMS), quien estima que para el 2050, la resistencia antimicrobiana causaría 10 millones de muertes y pérdidas económicas de más de 100 billones de dólares. 

“Usar antibióticos sólo cuando son necesarios es muy importante y debe ser el médico quien determine el mejor tratamiento para el paciente, porque de nada servirán si no son necesarios e incluso los efectos adversos podrían poner en riesgo la vida del paciente. La resistencia a los antibióticos no solo afecta a la salud, sino que también impacta considerablemente en la economía, debido al incremento de los costos de los tratamientos que buscan combatir infecciones bacterianas resistentes, esto ocasionaría estancias hospitalarias más largas, más visitas médicas y tiempos de recuperación más largos, afirma la Dra. Enma Pérez, docente de Farmacia y Bioquímica de la Universidad Norbert Wiener. 

Teniendo en cuenta ello, y en torno a la Semana Mundial de Concientización sobre el Uso de los Antibióticos (18 al 24 de noviembre), que tiene como objetivo educar y concientizar a la comunidad sobre la importancia de utilizar antibióticos con precaución, la especialista da a conocer algunos mitos y verdades:

  • Si necesito antibiótico, puedo tomar uno que tengo en casa y sobró de una vez anterior. No, no se recomienda utilizar medicamentos sobrantes o que hayan sido recetados a otra persona. Cada paciente y cada situación es diferente, por lo que en cada caso el médico indicará el mejor esquema de tratamiento posible y éste debe ser respetado.
  • Cuando me siento mejor, puedo dejar de tomar el antibiótico. No, la duración del tratamiento con un antibiótico fue estudiada para establecer el tiempo necesario para eliminar las bacterias. Por eso no se debe suspender un tratamiento antes de completarlo, incluso si los síntomas mejoran.
  • Puedo tomar antibióticos sin problemas porque no tienen efectos secundarios.  No, los antibióticos son medicamentos seguros, pero esto no quiere decir que no puedan presentar efectos adversos. En algunos casos pueden provocar diarrea, náuseas e incluso reacciones alérgicas.
  • Si tengo gripe y tomo un antibiótico, me voy a curar más rápido. No, la gripe es causada por el virus de la influenza. Los antibióticos no actúan sobre los virus sino sobre las bacterias, por lo que su uso no servirá para tratar la gripe ni ninguna otra infección viral.
  • Los antibióticos pueden curar cualquier enfermedad. No, los antibióticos solo son necesarios para tratar infecciones causadas por bacterias. Incluso algunas infecciones mejorarán por sí solas sin antibióticos.