La aparición del cáncer de vejiga se produce cuando las células que constituyen la vejiga urinaria experimentan un crecimiento descontrolado. A medida que estas células cancerosas se multiplican, tienen la capacidad de formar un tumor y, con el transcurso del tiempo, pueden propagarse a otras partes del organismo.

Por ese motivo, con el objetivo de compartir información a la población sobre el cáncer de vejiga compartimos cinco datos que se deben saber sobre este cáncer.  Toma nota. 

  1. Prevalencia en el Perú. En el Perú, según GLOBOCAN 2020, el cáncer de vejiga ocupa el puesto número 16 con una incidencia de 1,105 casos. Según el registro del Departamento de Epidemiología y Estadística del Cáncer del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN) en Lima – Perú, entre los años 2000 y 2017 se han diagnosticado 2,081 nuevos casos de cáncer de vejiga (ambos sexos).
  1. Síntomas. El primer signo de advertencia de un posible cáncer de vejiga es la presencia de sangre en la orina, acompañada de alteraciones en los patrones urinarios, como la necesidad de orinar con mayor frecuencia, sensaciones de dolor o ardor al orinar, despertarse varias veces durante la noche y dificultades con un flujo urinario débil. 
  1. Factor de riesgo. El factor de riesgo más importante es el tabaquismo, que representa 50-65% de todos los casos. Sustancias químicas industriales también contribuyen en gran medida a la aparición de la enfermedad. El cáncer de vejiga es más frecuente en varones y en adultos mayores, con una edad media de 73 años al diagnóstico.
  1. Tratamiento. El tratamiento del cáncer de vejiga puede variar según la etapa y el tipo de cáncer. Las opciones pueden incluir cirugía, radioterapia, quimioterapia e inmunoterapia. Para los pacientes que han mostrado resultados positivos a la quimioterapia, y que padecen de cáncer de vejiga terminal, tienen una nueva opción de tratamiento de mantenimiento con Avelumab que puede prolongar el tiempo de vida y mantener su calidad de vida.  
  1. Concienciación y prevención. Educar a la sociedad sobre el cáncer de vejiga es fundamental. Promover hábitos de vida saludables, dejar de fumar y buscar asesoramiento médico regular son pasos clave para la prevención. La información y la concienciación son armas poderosas en la lucha contra esta enfermedad.