De Loreta, la firma que explora la identidad y la migración a través de un viaje por Latinoamérica, anunció el lanzamiento de una exclusiva colección cápsula en colaboración con el retail americano especializado en lujo, Couper. La marca, que constantemente se esfuerza por avanzar hacia ciclos de producción sin desperdicio, adelantó que esta colaboración contará con piezas creadas únicamente a partir de deadstock.

“Hace algún tiempo, Couper nos contactó tras enterarse de que éramos la marca con menor índice de devoluciones y cambios, lo cual nos llenó de orgullo. Después de un exitoso seguimiento de tres temporadas, decidieron asociarse con nosotros para una colaboración exclusiva” señalan sus fundadoras Nichole Bolivar y Ana Wakeham.

«La colección consta de siete estilos, todos confeccionados utilizando tejidos en deadstock, lo cual no solo nos permite reducir el desperdicio de materiales, sino que también nos permite proporcionar a nuestros clientes una colección que combina la calidad y el estilo característicos de De Loreta con un enfoque más sostenible» comentan las creadoras.

Un proyecto que explora la identidad Latinoamericana

La firma fundada en 2020, comenzó como una simple conexión entre dos madres en una guardería de Lima, pero con el tiempo se ha ido convirtiendo, un proyecto que explora la identidad y la migración en región. De Loreta, es la representación de la exploración de sus fundadoras. Nichole con influencias peruanas y neoyorquinas, personifica la vivencia migratoria y autodidacta de la marca, mientras que Ana, de origen guatemalteco, aporta el enfoque humano y corporativo. Juntas, estas dos mujeres forman un equipo que busca honrar la autenticidad cultural y fomentar una conexión íntima con la naturaleza y la comunidad.

«Siempre he vivido esta experiencia migratoria entre Estados Unidos y Perú. Elementos culturales perduran y se incorporan a nuestra personalidad en nuevas ubicaciones, convirtiéndose en parte de tu identidad. Mis abuelos migraron de Jauja a

Lima, mi madre de Lima a Nueva York, y yo nací en EE.UU. Esta mezcla de influencias es lo que buscamos reflejar con DE LORETA, una narrativa que cualquiera puede identificarse, ya que todos hemos tenido un familiar o amigo que migró” señala Nichole, cofundadora de la firma.

Aunque el nombre De Loreta está vinculado a la región de Loreto en la selva peruana, haciendo honor así a la importancia de sus raíces peruanas y su enfoque en la naturaleza, y a pesar a pesar de tener su base de operaciones en Perú, la firma abarca mucho más que solo un país. “Para mí es crucial que nuestra marca abrace no solo a Perú, sino también a toda Latinoamérica. Soy originaria de Guatemala, estoy casada con un peruano y actualmente vivimos en Miami, una ciudad con una vibrante comunidad latina que abarca a todas las comunidades, latinas. Así que, nuestra conexión es con toda la región latinoamericana, no solo un país específico” añade Ana.

«Nuestro proceso de colaboración es un viaje creativo por Latinoamérica, donde aporto la inspiración inicial y trabajo con el equipo de diseño en España y Perú para crear los estampados, mientras que Ana y el equipo de diseño peruano seleccionan las siluetas. Nuestras visiones se unen para dar coherencia a cada pieza, y el éxito radica en nuestros puntos de vista diferentes pero complementarios. Nuestra sinergia da vida a colecciones especiales” Señala Nichole.

Historias Plasmadas en patrones

La esencia De Loreta reside en la creación de prendas que no solo visten, sino que además narran historias. Mediante sus diseños, la firma plasma relatos en patrones impresos de manera eco-amigable, reflejando así la diversidad cultural y las profundas tradiciones arraigadas en cada región. Esta mezcla de influencias se fusiona en el corazón de la marca, subrayando la riqueza cultural y las narrativas compartidas en toda Latinoamérica.

En sus últimas colecciones, De Loreta encuentra inspiración en las arraigadas tradiciones de la pesca y la agricultura en América Latina. La colección resort «El Ritual» rinde tributo a las prácticas agrícolas de la región, incorporando estampados que simbolizan la conexión entre la naturaleza, la agricultura y la búsqueda de prosperidad. Mientras tanto, en «Costanera SS24», la marca se sumerge en las tradiciones pesqueras peruanas, destacando la relevancia económica y alimentaria de la pesca en la vida cotidiana, a través de elementos decorativos que evocan la vida diurna y nocturna en el mar, así como la influencia de las fases lunares en las mareas y ciclos pesqueros.