Conseguir unos glúteos bien formados y firmes es uno de los objetivos de belleza que muchas mujeres desean alcanzar, por ejemplo, a través de distintas rutinas de ejercicio. Sin embargo, no siempre se consiguen los resultados deseados. En ese sentido, la medicina estética es una gran aliada para lograr un aumento de glúteos en base a tratamientos no invasivos, como el PowerFill y Hyacorp, considerados dos métodos de última generación que pueden ayudarnos a lograr excelentes resultados sin necesidad de recurrir a la cirugía.

“El PowerFill es un potente bioestimulador de nueva generación basado en PDLLA (ácido poli-D-L-láctico), material médico aprobado por la FDA para dispositivos de relleno. Su aplicación provoca una profunda regeneración de los tejidos al estimular la producción de colágeno. En el caso del Hyacorp, consiste en una gama de rellenos dérmicos en base a ácido hialurónico, sustancia natural existente en nuestro cuerpo y que ha sido utilizado durante mucho tiempo y es extremadamente seguro, reticulado para restaurar el volumen y contornear el cuerpo”, explica la doctora Giulianna Berrocal, especialista del Centro de Medicina Estética de la Clínica Ricardo Palma.

En el caso del tratamiento con Powerfill, la especialista añade que se logra restaurar el volumen perdido de los glúteos mediante la estimulación del colágeno, ofreciendo al paciente una mejora absoluta en la calidad, textura y elasticidad de la piel. Los resultados son visibles desde la primera sesión y se mantienen aproximadamente por 2 años.

“El tiempo de tratamiento con el PowerFill es muy reducido, mínimamente invasivo y no requiere hospitalización. Solo se necesitan 30 minutos de reconstitución. El paciente no tendrá efectos secundarios ni riesgo de infección en su aplicación. Tampoco será necesario la realización de masajes post tratamiento”, señala la doctora Berrocal.

Por otro lado, el HYAcorp MLF2 está diseñado para restaurar el volumen perdido y contornear las superficies del cuerpo. Su aplicación es subcutánea y supraperiostal. La profundidad de la inyección logra un aumento del volumen en las nalgas con resultados inmediatos, mejorando la calidad de la piel y la celulitis que pueda presentar el paciente.  Además, la especialista señala que este tratamiento es indoloro, se realiza en una sola sesión y no requiere un largo período de recuperación. Respecto a los cuidados post tratamiento, no es necesario usar prendas de sujeción durante 1 mes, y el efecto de este tratamiento es de larga duración (máximo 2 años).

“Para la aplicación de ambos tratamientos, es indispensable una evaluación médica previa. En caso de que el paciente presentara mucha flacidez o algo que no se pueda corregir con estos tratamientos, es mejor derivarlo a una eventual cirugía plástica, a fin de poder recibir una adecuada asesoría y determinar la opción más eficiente para cada caso”, acotó la doctora Berrocal.