Cirujanos del Hospital de Emergencias Villa El Salvador (Heves), en alianza con especialistas del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) San Borja, realizaron la primera cirugía cardiaca a un recién nacido prematuro diagnosticado con una alteración denominada “Conducto Arterioso Persistente” (CAP), que es una abertura que conecta las dos arterias principales del corazón, lo que hace que puede aumentar la presión arterial del bebé y agrandar y debilitar su corazón.

Al momento de la cirugía la bebé tenía 55 días de nacida y pesaba únicamente 1.6 kg, lo que era un desafío para los cirujanos que debían realizar un procedimiento sumamente preciso. La operación duró 35 minutos y se pudo corregir la alteración cardiaca, con lo que la bebé fue dada de alta, teniendo que acudir a controles posteriores para garantizar su desarrollo normal.

La cirugía se realizó mediante la realización de un pequeño corte entre las costillas para llegar al corazón y reparar el conducto abierto con puntos o ligaduras, y estuvo a cargo de un equipo multidisciplinario de cirujanos del Heves con la guía de cirujanos cardiovasculares del INSN San Borja (Dr. Alfredo Hernández y Dr. Oscar Andrés Soto).

Para el director general del referido nosocomio, Carlos Urbano Durand, esta cirugía es importante porque marca el inicio de nuevos procedimientos especializados que se pueden desarrollar en el establecimiento de salud mediante la cooperación con instituciones de mayor complejidad y en el marco del intercambio prestacional y las Redes Integradas de Salud (RIS).

Conducto Arterioso Persistente
Durante el embarazo, este conducto arterial permanece abierto para que la sangre oxigenada se distribuya por todo el cuerpo del feto, pero suele cerrarse al nacer durante los primeros meses de vida. De no cerrarse, debido a una alteración congénita, pueden presentarse dificultad para respirar, frecuencia cardíaca rápida, cansancio, falta de interés por alimentarse y retraso del desarrollo.