Para Christian Inga Marchán, haber escogido la carrera de Derecho como profesión fue una de las mejores decisiones que ha tomado en su vida. Comenta que desde niño tenía el deseo de apoyar para encontrar justicia, por lo que ya sabía el objetivo que iba a seguir tras acabar el colegio; sin embargo, el camino no fue fácil. Postuló dos veces a la carrera y a pesar de su esfuerzo, no alcanzó vacante. Al tercer intento, y con mucha más dedicación, ingresó en el primer lugar al examen de admisión de la Universidad Nacional de Tumbes. Hoy, es un estudiante destacado que quiere aportar con sus conocimientos al desarrollo del país.

El joven nació y creció en el distrito La Cruz, de la provincia y región Tumbes, junto con sus padres y tres hermanos menores. Su padre Carlos y su madre Jasmín se han dedicado a diferentes oficios para sostener la economía del hogar, aunque a veces no era suficiente, por lo que Christian desde adolescente tuvo que apoyar en diferentes trabajos. Sin embargo, también siguió esforzándose en el colegio, del que egresó a los 15 años entre los primeros puestos de su promoción.

Este logro le permitió postular a la Universidad Nacional de Tumbes en la modalidad de primeros puestos, pero no alcanzó la vacante. No se rindió y volvió a postular en un nuevo examen junto con los estudiantes de quinto de secundaria, pero tampoco lo logró. Estas experiencias, en vez de amilanarlo, le dieron el impulso que necesitaba para continuar y seguir luchando por sus sueños.

“Al ver que no ingresaba sentía temor y desesperación, porque no lograba mi objetivo a pesar de todo el esfuerzo que invertía. Entonces, entendí que esta meta merecía mucho más de lo que había dado. Reforcé mis conocimientos, dediqué varias horas al estudio y con mucha práctica en el tercer intento ingresé, y para mi alegría, en el primer puesto a la carrera de Derecho”, cuenta Christian, quien alcanzó este logro a los 16 años.

Ya en el tercer ciclo de la carrera, sus maestros le informaron sobre la Beca Permanencia del Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec) del Ministerio de Educación, dirigido a estudiantes de universidades públicas con un alto rendimiento y escasos recursos económicos.  Christian comenta que la convocatoria, lanzada en el contexto de la pandemia del COVID-19, llegó en el momento indicado a su vida debido a que tenían mayores carencias en casa.

Postuló, pero no alcanzó el puntaje requerido. No se quedó conforme y en la siguiente convocatoria, cuando cursaba el quinto ciclo, mejoró su promedio de notas, volvió a postular y resultó ser uno de los ganadores y pudo dedicarse solo a estudiar puesto que la beca le otorga una subvención mensual para su alimentación, movilidad y útiles de escritorio.

Nuevos logros en la universidad

Ahora, a sus 19 años cursa el VIII ciclo de Derecho, carrera que considera es su vocación. Aunque todavía le faltan cuatro ciclos para acabarla, ya decidió seguir la rama de Derecho Penal. Es miembro del Grupo de Estudios del Sistema Penal, en el que se encarga de administrar actividades académicas que refuercen diversos temas de la especialidad. Asimismo, pertenece a la Asociación de Estudiantes de Derecho Penal del Perú y quedó finalista en el concurso de ponencias que organizaron en su congreso nacional realizado en la ciudad de Trujillo, La Libertad.

En su esfuerzo por ser cada vez mejor, Christian participó en diciembre pasado en el concurso de ponencias de la Facultad de Derecho y Ciencia Política de su universidad y alcanzó el primer puesto. “Tan solo el participar y quedar como uno de los mejores, me ayuda a ganar diferentes experiencias y conocimientos en ámbitos académicos, pero también sociales”, sostiene.

La Universidad Nacional de Tumbes se fundó en 1984 y es la única institución pública de este nivel en Tumbes. Obtuvo el licenciamiento de la Superintendencia Nacional de Educación Superior (Sunedu) en el 2019 al acreditar su calidad educativa. Ofrece carreras, como Medicina Humana, Agronomía, Ingeniería Forestal y Medioambiente, y Economía.

Christian también dedica su tiempo libre a la oratoria, campo que considera importante para el desenvolvimiento y desarrollo personal. El joven se convirtió en uno de los finalistas para representar a su región de Tumbes en el I Concurso Nacional de Oratoria que organizó la Escuela Peruana de Líderes Empoderarte con el impulso de Puntos de Cultura del Ministerio de Cultura y otras instituciones.

“En la vida se van a presentar diversas dificultades y ante ello nosotros tenemos que ser perseverantes. Una derrota no nos puede detener, debemos seguir hasta alcanzar la meta que nos hayamos propuesto. Con esfuerzo espero convertirme en uno de los mejores fiscales y hacer una carrera profesional eficiente por el bien del país”, resalta Christian.