La importancia de la sostenibilidad en la cadena omega-3 para el consumo humano

El Omega-3, según varios estudios, es un ácido graso que cuenta con una serie de beneficios para la salud en todos los grupos de edad, sobre todo, en niños, mujeres gestantes o en periodo de lactancia. Además,contribuye en la prevención de trastornos inflamatorios, cardiovasculares, cognitivos y psicológicos.

“Este nutriente cuenta con una serie de beneficios para la salud; sin embargo, el ser humano no cuenta con la capacidad de producir omega -3, por lo que es necesario adquirirlo consumiendo alimentos como, por ejemplo, yogures y  leches (fortificados) y, por supuesto, pescado”, comenta Alexandra Garayar, Responsable de la división de Nutrición y Salud de BASF Peruana.

En ese sentido, BASF apuesta por ofrecer a la industria aceites de la mejor calidad, extraídos de forma sostenible y que aporten beneficios nutricionales al consumidor final. Una de sus fuentes es el manejo de la anchoveta en las costas del Perú, respetando todas las normas impuestas por el Ministerio de la Producción del país.

La época de veda de la anchoveta se realiza entre mayo a julio y de noviembre a enero. Además, sólo está permitido pescar aquellas especies marinas con un tamaño de 12 cm o más, y que se encuentran de 5 a 200 millas de la costa peruana.

Luego de la pesca, los encargados realizan una serie de procesos para asegurar la calidad del aceite extraer. Recordemos que cada pescado tiene hasta 30 horas para ser procesado antes de que comience a degradarse. Posterior a ello, los pescados se cocinan a 95°C durante 15 minutos para reducir la carga bacteriana.

De esta manera, se extrae el aceite y se toma una muestra para valorar la calidad de EPA/DHA (eicosapentaenoico y docosahexaenoico, respectivamente), los principales ácidos grasos que deben estar presentes en los omega- 3. Una vez aprobado, se envía a las industrias sin la adición de ninguna sustancia. Adicionalmente, es importante agregar que las concentraciones de ácidos grasos, EPA y DHA, no siempre son las mismas. Varían mucho de un pez a otro, dependiendo de la especie de la que se extraen y del territorio donde viva el animal.

“Cada paso de todo este proceso es fundamental para mantener la calidad del omega-3 hasta que se consume. De lo contrario, puede perder su valor nutricional, ya sea por la desintegración del pescado en algún momento después de la pesca, o incluso por la mala calidad que ya existe antes incluso de ser procesado”, finaliza Garayar.

Además, es importante mencionar que a pesar de gran parte del omega-3 se extrae del pescado como la anchoveta, BASF también proporciona una alternativa vegana proveniente de las algas marinas.

Finalmente, las recomendaciones sobre la cantidad necesaria de omega-3 EPA/DHA varían de un país a otro y según el beneficio deseado. La mayoría de las veces, oscilan entre 250 y 1000 mg por día. Según las principales agencias de salud en el mundo, la cantidad diaria que recomiendan consumir es de 200 a 450 miligramos.