Hoy se celebra el Día Mundial de los Humedales. Nuestro país alberga aproximadamente 64 000 hectáreas de humedales. Estudios científicos internacionales evidencian que, a nivel mundial, estos han disminuido su extensión y calidad en 40 % durante los últimos 40 años.

Pese a sus innegables y evidentes beneficios, los humedales costeros están bajo amenaza. Los humedales son ecosistemas que, en nuestro país, incluyen los manglares, albuferas, pantanos, salinas, etc.; albergan una variada riqueza biológica de plantas, aves y peces; propician el desarrollo de la actividad turística, así como la extracción de recursos vegetales y pesqueros; son fuentes de agua potable y espacios de protección y amortiguamiento de las costas ante la ocurrencia de tormentas severas y tsunamis.

Al respecto, un reciente informe técnico elaborado por el Instituto Geofísico del Perú (IGP), organismo adscrito al Ministerio del Ambiente (MINAM), en el cual se analiza la situación del humedal El Paraíso en Huacho (Lima), señala que el incremento de la temperatura del planeta en el contexto del cambio climático, así como las actividades económicas efectuadas por el hombre, están dando pie a procesos que pueden perjudicar estos ecosistemas tan vulnerables.

“El aumento del nivel del mar, lluvias e inundaciones extremas vinculadas a fenómenos El Niño extraordinarios, aunados a cambios del uso de las áreas para fines agrícolas y de acuicultura, son factores de peligro cuyos impactos pueden degradar o desaparecer los humedales”, detalla nuestra especialista, la Dra. Alejandra Martínez.

No obstante, cada humedal cuenta con características geofísicas únicas, por lo que cada uno desarrolla sus propias dinámicas y grados de adaptabilidad ante el cambio climático, siendo el grado de actividad humana que se desarrolla en torno a los humedales un aspecto clave en su preservación. “La evolución de cada humedal, así como el monitoreo de los sistemas socioeconómicos que en ellos se desarrollan, son críticos para determinar pérdidas y posibilidades de adaptación ante sus impactos”, culmina la científica del IGP.