Aciera respalda el fallo contra la ley de aborto y sostiene la independencia del poder judicial

Como Nación Argentina, estamos constituidos como una república federal que tiene entre sus fundamentos el principio de división de poderes del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Tratar de vulnerar dicho principio, fundamental en un estado de derecho, que nos distingue como país democrático, es un claro avasallamiento a los derechos y garantías reconocidos en nuestra Constitución Nacional como asi en los Pactos Internacionales.

Es por ello que repudiamos y rechazamos por inapropiadas las intromisiones del Poder Ejecutivo a través del INADI y las de otras organizaciones, qué sosteniendo posiciones ideológicas respecto de la legalización del aborto, reaccionan desconociendo los principios de derecho que enarbola nuestro ordenamiento jurídico, como la división de poderes y el control de constitucionalidad, que son responsabilidades del Poder Judicial.

El Juez Federal de Mar del Plata, Dr. Alfredo López, ejerciendo su magistratura en un todo conforme a derecho, ha ordenado hace pocos días una medida cautelar que suspende la aplicación de la ley 27.610 que legaliza el aborto, al considerar que se encontraban cumplidos todos los requisitos de fondo y de forma que le dan admisibilidad a dicha medida, como son la razonabilidad, legalidad, la verosimilitud del derecho, el peligro en la demora del derecho, tal como lo establece nuestro derecho positivo, hasta tanto se resuelva judicialmente la cuestión de fondo respecto de la constitucionalidad de dicha ley.

Es claro que el magistrado se ha fundamentado no en su ideología, sino que lo ha hecho objetivamente en las normas vigentes sobre los derechos de las personas por nacer reconocidas en nuestro derecho positivo, en especial aquellas de raigambre constitucional, como el art. 75 inc.22 e inc.23 de la Constitución Nacional, el art. 4 de la Convención Americana de Derechos Humanos, el art. 6 de la Convención de los Derechos del Niño, el art. 1 de la ley 23.849, y el art. 19 de nuestro reciente Código Civil, normas que reconocen el derecho a la vida de las personas desde el momento de la concepción.

Cualquier debate ideológico o de posiciones encontradas en la pluralidad de pensamientos respecto al aborto, incluyendo los frecuentemente manifestados por las autoridades del gobierno actual, no pueden estar nunca por encima de nuestra Constitución Nacional, ni por encima de las normas que nos rigen como nación, teniendo en cuenta el sistema piramidal que nos rige, en el que la CN es la norma fundamental.

Es en estos términos y férreamente convencidos que nuestro actuar está amparado por la Justicia y el derecho, que las iglesias evangélicas representadas por ACIERA, solicitamos el respeto a todas las leyes como así la independencia y autonomía del Poder Judicial, y solicitamos que se garanticen los derechos humanos de todas las personas reconocidas como tales en nuestro ordenamiento jurídico.

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