Cómo introducir alimentos sólidos en la dieta de tu bebé

Tienes la cuchara en una mano y la cámara fotográfica en la otra: ¡estás lista para darle el primer alimento sólido a tu bebé! Es un momento emocionante, pero también puede ser un poco estresante para los papás. ¿Tu bebé se emocionará con el avioncito? ¿Será el momento correcto para que pruebe la comida sólida? ¿Es seguro?

¡Respira profundo y listo! La Dra. María Isabel Vera, Gerente Médico en Abbott, comparte cinco consejos para introducir los alimentos sólidos y llevar a tu bebé en la dirección correcta, para una buena nutrición a lo largo de su vida.

  1. Alrededor de los 6 meses introduce alimentos sólidos

Alrededor de los seis meses de edad, los bebés suelen desarrollar la capacidad de colocar su labio superior alrededor de una cuchara y llevar los alimentos a la parte posterior de la boca. A esta edad, comienzan a sentarse y sostener su cabeza, que es necesario para mantener su seguridad y evitar que se atoren.

Sin embargo, como el desarrollo de cada niño puede variar, fíjate en las señales de que tu bebé está preparado para comer alimentos sólidos. Pregúntate:

· ¿Mi bebé se puede sentar y mantener su cabeza erguida por sí mismo?
· ¿Tiene el peso correcto?
· ¿Se interesa en ver cómo comen los demás?
· ¿Ya no saca mucho la lengua y no babea? y ¿posee la habilidad de tragar?

  1. Comienza lento y sencillo

Los primeros alimentos sólidos para tu bebé pueden incluir purés diluidos de cereales, enriquecidos con hierro, o de vegetales y fruta, explica la Dra. Vera. Primero, mezcla una cucharita de cereal con 4 ó 5 cucharitas de leche materna. A los seis meses, comienza con alimentos sólidos a media mañana, el almuerzo y a media tarde.

Permitir que tu hijo se alimente por sí mismo a temprana edad, puede fomentar mejores patrones de alimentación y conducir a un peso corporal más saludable[1]. Comienza con porciones pequeñas -tal vez una o dos cucharadas – y después, poco a poco incrementa las porciones hasta alcanzar alrededor de un cuarto de taza.

  1. Alimentación a demanda

“Una de las partes importantes de enseñar a tu bebé sobre cómo comer es seguir la regla de oferta y demanda”, indica la Dra. Vera. “Los bebés y los niños tienen un sentido innato de cuánto necesitan comer. Deja que tu bebé sea tu guía, siempre teniendo en cuenta las pocas cucharadas de alimento que necesitarán al inicio”. De manera similar, recuerda que la transición a comida sólida puede tardar alrededor de seis meses o más.

  1. Mezcla el menú con alimentos saludables

Es fácil caer en la rutina cuando introduces comida sólida. Recuerda que los alimentos que le das ahora a tu bebé pueden preparar el escenario para los alimentos que comerán por el resto de su vida, añade la Dra. de Abbott. “Tienes una pequeña ventana de oportunidad para enseñar a tu bebé a que ame la comida saludable. No la desperdicies”.

Cuando comiences a variar el menú, evita las comidas altas en grasa, azúcar o sal. Esto puede llevar a que los niños las prefieran, teniendo un impacto negativo en sus hábitos alimenticios en el futuro.

  1. Introduce alimentos potencialmente alergénicos de manera gradual

Muchos padres se preocupan en cómo introducir alimentos que pueden provocar una reacción alérgica en su bebé, así que evitan darles huevo, nueces o mariscos. Pero, en el futuro, estos formarán parte de una dieta balanceada. En un informe publicado por la Asociación Americana de Pediatría se recomienda que, a edades tempranas, los papás podrían presentar a sus bebés alimentos potencialmente alergénicos, ya que esto podría prevenir el desarrollo de alergias alimentarias específicas[2].

Cuando comiences a introducir alimentos alergénicos (huevo, trigo, soya, pescado, mariscos y nueces) en la dieta de tu bebé, la Dra. Vera recomienda que entre cada uno de ellos des un espacio de una semana o más. Si identificas algún síntoma de alergia alimentaria como tos, hinchazón o salpullido, llama al pediatra para que acudas a una evaluación pronta.

Introducir los alimentos adecuados de manera temprana puede brindar a tu bebé una vida de buena nutrición y salud. Pero tómalo con calma, no tengas miedo de experimentar con los alimentos, y lo más importante, disfruta este momento clave en el desarrollo y crecimiento de tu bebé, ya que se trata de una oportunidad para que junto con el pediatra o nutricionista le brinden el mejor comienzo de esta nueva etapa.

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