Una de cada diez empresas realiza investigaciones sobre sus colaboradores

Lima.- La delincuencia financiera es una de las principales amenazas para toda institución pública o privada, que requiere especial atención por parte de los altos directivos y ejecutivos. Con el desarrollo de las nuevas tecnologías y el acceso a internet, esta actividad se incrementa a pasos acelerados y con mayor sofisticación, generando procesos más complejos de identificación de casos como malversación de fondos, corrupción o falsificación contable.

De acuerdo a Deloitte, firma de servicios profesionales, solo una de cada diez empresas a nivel mundial realiza investigaciones sobre sus colaboradores para identificar antecedentes en materia de crímenes financieros. Usualmente, dejan de investigar a sus futuros colaboradores por no incurrir en gastos, sin embargo, se recomienda hacerlo para evitar contratar a posibles individuos con largo record criminal.

Por otro lado, tomando en cuenta el fácil acceso a la tecnología, ya no es necesario salir de casa o de la oficina para cometer crímenes financieros, lo que incrementa la vulnerabilidad empresarial de sufrir daños económicos o, incluso, la desaparición total de la empresa, además de afectar la reputación y la confianza de la misma.

En la gran mayoría de casos, las organizaciones gastan millones de dólares en solucionar algún crimen financiero, cuando podrían invertir un tercio de ese monto en prevenirlos. Los fraudes más pequeños tienen aproximadamente una duración de 18 meses y se calcula que el 5% de los ingresos de las empresas de todo el mundo se pierden por fraudes financieros.

“Más allá de las pérdidas económicas e intangibles, los crímenes financieros pueden afectar la vida de las personas. Por ejemplo, si una empresa decide usar materiales más económicos, en un proyecto de licitación, para su beneficio particular, puede ocasionar algún desastre que involucre la pérdida de vidas humanas. El crimen financiero es un tema que nos puede afectar a todos, por tanto, sería importante construir una cultura educativa de prevención y concientización desde las escuelas”, señaló Ariel Ramírez, director líder de Investigaciones Forenses de Deloitte Perú.

La malversación de fondos es el delito más común en las empresas con un impacto menor sobre ellas. La corrupción tiene una frecuencia regular con un impacto similar. Sin embargo, el delito menos frecuente que conduce a un mayor impacto es la contabilidad falsa. De acuerdo a Deloitte, es necesario implementar una estrategia con un enfoque integral y global que articule los recursos y esfuerzos de las organizaciones para gestionar los riesgos de estos crímenes.