Trabajadores públicos evalúan reiniciar huelga indefinida

Trujillo.- Engañados. Así se sienten cientos de trabajadores estatales, luego que el gobierno no cumpliera con postergar el debate y aprobación del Proyecto Ley 1846-2012-PE del Servicio Civil para recoger propuestas del movimiento laboral, pues esta semana dichas propuestas no fueron consideradas en la Comisión de Presupuesto ni en la Cuenta General de la República.

«El gobierno de Ollanta Humala está jugando con los intereses de los trabajadores estatales cuando intentan aprobar el nefasto proyecto del Servir este mismo jueves 6 de junio, con lo que se estaría despojando a miles de trabajadores de sus derechos adquiridos en contra del orden constitucional y de la misma Organización Internacional del Trabajo», declaró esta mañana Segundo Castillo Castillo, con el secretario general del Sutadunt.

TRAICIONADOS
El secretario regional de la Confederación Intersectorial de Trabajadores Estatales (CITE), Carlos Alva Jara fue más allá y declaró que Partido Nacionalista los ha traicionado al persistir en seguir adelante con una ley del servicio civil sin consensuarla con las propuestas de los trabajadores.

“De aprobarse la Ley de Servir radicalizaremos nuestras medidas de lucha”, anunció Alva, al tiempo que informó que junto a ellos también marcharon los gremios de Salud, Educación, municipales y desde luego los universitarios.

En la marcha también se apreció a una joven universitaria con un letrero “Estudiantes contra ley del servicio civil”, identificados por el recorte de los derechos de los trabajadores universitarios. Se identificó como la estudiante Pérez del comité de lucha de los estudiantes independientes.

La movilización, que incluyó quema de llantas a la altura de la puerta 2 y 3 de la Universidad Nacional de Trujillo en la Av. Juan Pablo II, se realizó a 8 días de la huelga nacional (que duró tres días) que se radicalizó también con la paralización del tránsito a la altura del Puente Moche, kilómetro 558 de la Panamericana Norte.

Los manifestantes llegaron en su recorrido hasta la cuadra 3 del jirón Zepita en el centro histórico de Trujillo, donde reventaron huevos contra la fachada del local de Gana Perú, partido del presidente Ollanta Humala Tasso.

En esas circunstancias fueron repelidos con el lanzamiento de más de tres bombas lacrimógenas por los agentes del orden para dispersarlos. Los protestantes se desplazaron hasta la Av. España para luego nuevamente volver a Gamarra e ingresar a la Plaza de Armas de Trujillo.

Todo el grueso de manifestantes entonces “tomó” la basílica Catedral en espera de que el arzobispo de Trujillo, monseñor Miguel Cabrejos Vidarte acepte ser el intermediador con el gobierno, lamentablemente les informaron que estaba fuera de la ciudad, siendo atendidos por sus representantes.

Pasado el mediodía, todos los gremios se disolvieron en espera de ser convocados por su central en Lima, quienes les informaran si se oficializa el reinicio de la huelga nacional indefinida.