Padres son sobreprotectores y “blandengues” porque se sienten culpables

Lima.- Cuando se consulta a los padres sobre el bienestar de sus hijos y se les pregunta ¿qué deseas para tus hijos? La mayoría de ellos responde: “que sean felices”.

Pero además, casi todos los padres, en promedio 9 de cada 10 de ellos, que asisten a consulta para resolver algún tema conductual o de aprendizaje se sienten culpables por lo que están haciendo para lograr ese deseo, y tienden a ser padres sobreprotectores y “malcriadores”, según Marco Chinga, psicólogo del instituto de psicología integral Riqchariy (IPIR).

Para el especialista, esto se debería a que: “los padres de hoy están intentando reparar los errores de sus propios padres. Por ejemplo, si antes había mucha rigidez en las familias, ahora están intentando ser flexibles con los hijos y se están yendo al otro extremo. Ambos extremos tienen sus propias consecuencias, pues cada época tiene sus propios desórdenes, los mismos que deben ser resueltos por el futuro de sus hijos y los hijos de sus hijos”, detalla.

Asimismo, al consultar a el psicólogo Marco Chinga si es cierto, como citan algunos educadores, respecto a que los padres de hoy están criando “hijos inútiles”, él explica que los niños no son inútiles,  pero sí puede que se estén criando hijos que esperan que se les resuelva todos sus problemas. Entonces surgen los padres “blandengues” o sobreprotectores que, tienen la creencia de que sus hijos no deben tener problemas y quieren solucionarles todas sus dificultades, porque no quieren que sus hijos pasen las dificultades o carencias por las que ellos pasaron de niños.

Mi miedo, tu capricho

Es así que, el especialista del instituto de psicología integral Riqchariy, insiste en que los padres deben comprender que la vida tiene sus satisfacciones y sus propias dificultades, y no se puede controlar o pretender que a sus hijos siempre sean felices y no les pase ningún hecho doloroso, pues la vida se trata de eso, de alegrías y también de tristezas. Por ello, recomienda a los padres a trabajar primero con ellos mismos, a superar los hechos dolorosos vividos en su infancia, sanando a su niño interior, dando lugar a la tristeza  que vivieron y superarla, y con ello poder liberar esa carga de miedo y culpa que vuelcan hacia sus hijos.

Si un padre no sana a su niño interior, no puede ser un buen guía y puede terminar criando hijos dependientes emocionales, por tanto deben estar alertas a no irse a ese extremo. “Porque cuando sus hijos crezcan y se encuentren con dificultades tendrán que buscar recursos internos para poder enfrentar la vida, al igual que todos y ese es el desafío. Porque cuando no hubo límites en engreimientos, ni se sembró la capacidad de afrontar las dificultades, para los hijos crecer y asumir responsabilidad se les vuelve una tarea difícil”.

Finalmente, el psicólogo Marco Chinga comenta que por tal motivo, suelen llegar muchas familias a consulta que se quejan cuyos hijos no son responsables, ni participan en el orden del hogar y esperan que los padres lo hagan todo por ellos. Por tanto, para evitar estos escenarios, los padres primero tienen quesuperar su pasado y comprender que parte de la vida es tener algunas dificultades para aprender de ellas, como un proceso evolutivo de la misma.