Nina La Tentation – Nuevo lanzamiento de Nina Ricci

gLima.- ¿Sueño o realidad? ¿Fantasma o deseo? Se llama Nina. Es joven, bella y misteriosa. Persigue un objetivo. Un viaje interior, por un bosque en forma de laberinto. ¿Debe atravesar el espejo? ¿Seguir a este búho nival? ¿Morder la manzana? ¿Traspasar el límite? A lo lejos, una luz. La ventana de una casa iluminada en el fondo del bosque. Se cierra la capa al cuerpo y acelera el paso. Hay algo que la atrae pero, ¿de qué se trata?

Presentamos La Tentation de Nina. Una fragancia como un macaron, un macaron como un perfume. Una edición limitada y codiciada, nacida del encuentro mágico entre dos establecimientos prestigiosos: Ladurée y Nina Ricci. El nuevo capítulo de un cuento de hadas iniciado en 2006. El de Nina. Una aventura jalonada de sorpresas, de objetos de coleccionista y de must-have irresistibles. El frasco con forma de manzana se ha convertido en el símbolo emblemático de una generación.

En esta ocasión, se ha dado un mordisco a la manzana.
Nina llega a la casa. La calma es absoluta. Duda a la hora de entrar y evoca los cuentos de su infancia… Las cabañas perdidas en el bosque, las brujas y sus hechizos… Sus propios temores la hacen sonreír y avanza un poco más. Mira a través de una ventana. No hay nadie. Solo una manzana. La Manzana. Esta manzana que no deja de cruzarse en su camino y de llamarla. Nina decide entrar. Se acerca. La toma entre sus manos. Le da un mordisco.

El perfume. Comienza por una delicada sensación al tacto. Un frasco soft touch de suavidad infinita. Una huella reposa sobre la piel de la manzana. Una huella de oro en una manzana intensamente rosada. La Tentation de Nina es un Eau de Toilette floral afrutado y fresco, extremadamente adictivo. La nueva creación de Olivier Cresp, maestro perfumista y creador de la saga Nina. Un despertar de los sentidos que asocia un acorde de macaron con la firma tan particular de Nina. En un primer momento, la bergamota de Italia envuelve las facetas hespérides para dar paso a la cáscara de pomelo, que consigue encender la chispa del deseo. La frambuesa, la almendra, el limón y el extracto absoluto de rosa búlgara se fusionan en un sorprendente acorde de macaron. Por último, la vainilla bourbon, el almizcle blanco y el sándalo complementan este remolino vertiginoso de sensualidad.

Nada más morder la manzana, la estancia empieza a girar como un torbellino a su alrededor. Nina ya no sabe dónde se encuentra. Cuando el torbellino cesa, descubre una pastelería. Una confitería mágica, claro está. Un olor delicioso flota en la estancia. Todo es suavidad y tentación. Se encuentra como en una burbuja. Y dentro de la burbuja, un tesoro. Un tesoro para los sentidos. Todo está ahí, a su alrededor. Todo lo que ella ama. Todo lo que desea pero que no consigue citar. Su cabeza gira ante todas estas delicias. El vértigo de los dulces. Es normal, ha dado un mordisco. A menos que lo haya soñado.

Ladurée. Para los aficionados a los macarons, basta con mencionar esta palabra para evocar un sueño de delicias reposteras. La célebre casa situada en la Rue Royale de Paris encandila los paladares de los locales y los visitantes de todo el mundo desde 1862.
La colaboración entre, Olivier Cresp, maestro perfumista, y Vincent Lemains, responsable de la creación repostera, no solo es fruto de una evidencia, sino que representó todo un reto. La apuesta un poco alocada de trabajar la fragancia como un macaron y el macaron como un perfume. Un desafío que los dos artistas han aceptado con elegancia.
Perfume. Macaron. El efecto espejo arrebatador. Un macaron rosa intenso coronado por una hoja de oro. Una explosión de sabores en la boca: frambuesa, limón, rosa y almendra. Una creación en osmosis para intensificar la tentación.
Como en un sueño, es un asalto a todos los sentidos.

Pero, soñar despierto ¿es soñar?

A %d blogueros les gusta esto: