La empresa Seres ha participado activamente con la factura electrónica en Europa y América

Lima.- El Grupo Serees son los pioneros y especialistas en el Intercambio Electrónico Seguro de Documentos.

¿SERES, cuánto tiempo opera en el mercado peruano?

SERES inició su actividad en Perú en el año 2014, desde entonces hemos tenido una actividad muy destacada, que en muchos casos nos ha llevado a colaborar con las autoridades, especialmente con la SUNAT, en la definición del modelo de factura electrónica, de la arquitectura de los sistemas y en la identificación temprana de posibles problemas parta evitar errores o cuellos de botella en la puesta en marcha de los sistemas.

Hay que tener en cuenta que SERES ha participado muy activamente en la mayoría de los despliegues de la factura electrónica en Europa y en América y, por ello, conocemos las múltiples y diferentes particularidades de cada mercado y la necesidad de crear compatibilidades entre los distintos sistemas nacionales, porque las empresas intercambian facturas con proveedores y clientes de todo el mundo.

¿Cómo les va desde el 2014 que están en el Perú?

El balance es muy positivo. Tenemos un posicionamiento muy fuerte en el mercado y nuestro modelo, orientado al servicio como proveedor de factura electrónica avanzado, nos diferencia claramente de los otros actores del mercado, ya que las empresas pueden cumplir las diferentes disposiciones legislativas desde el primer día y contando con un soporte y apoyo a largo plazo. De esta manera, nuestro servicio no sólo se adapta a la normativa, sino que permite a la empresa mejorar internamente sus procesos y beneficiarse del cambio. Además, garantizamos la total compatibilidad de la facturación con empresas de otros países, asegurando la trazabilidad y cumplimiento normativo de los documentos intercambiados.

¿A cuánto asciende su cartera de clientes aquí en el Perú?

En nuestro servicio se da solución tanto a la empresa promotora como su entorno. Para hacer una referencia, hasta la fecha tenemos más de 9,000 clientes activos y 300,000 usuarios conectados a nivel mundial y nuestras previsiones son crecer exponencialmente tanto de forma global como en Perú a medida que se va implantando la obligatoriedad del sistema. De hecho, el número de clientes en Perú creció un 48% en 2016. Este crecimiento viene muy marcado por el hecho de que la SUNAT tiene una hoja de ruta que se sigue puntualmente, de manera que el número de contribuyentes obligados sigue en aumento.

¿Qué planes tienen para este 2017?

Nosotros buscaremos mantener nuestra tendencia creciente de estos últimos años llegando a acompañar a las empresas peruanas en su intercambio electrónico de documentos; tal y como lo hacemos en la mayoría de países donde operamos.

Nuestro objetivo viene muy relacionado con el hecho de que es importante que las empresas peruanas entiendan la factura electrónica como un mecanismo de mejora de la productividad, no sólo de obligación tributaria, por lo que es necesario que conozcan las eficiencias y reducción de costes que supone y cómo contar con un servicio de factura electrónica ofrecido por un proveedor especializado y con experiencia como SERES es la mejor opción. De esta manera, la empresa no tendrá que preocuparse por adaptarse a la normativa y a los cambios venideros, ya que el proveedor de este servicio se encargará de aportar una solución que dé respuesta a todas las casuísticas tecnológicas y de formatos que se puedan presentar. Nuestra experiencia nos confirma que contar con un servicio de factura electrónica sólido que se adapte rápidamente a todas las necesidades normativas y de negocio es el primer paso para que las empresas obligadas en Perú puedan centrarse en su foco de negocio, dejando el resto de procesos auxiliares, como la factura electrónica, en manos de especialistas. Por eso, el modelo de servicio de facturación electrónica se está imponiendo a pasos agigantados en todo el país.

Por otra parte, la SUNAT tiene como objetivo impulsar el uso de los comprobantes electrónicos entre los contribuyentes peruanos y en este objetivo la factura electrónica tiene un papel esencial. En los últimos años ya se han incorporado al sistema de emisión electrónica las grandes empresas (IPCN) y los Principales Contribuyentes a Nivel Nacional (PRICOS) y se espera que a lo largo de 2017 y 2018 se incorporen el resto de Contribuyentes de Régimen General.

El mercado se ha mostrado un poco más dinámico gracias a las normativas y leyes que están impulsando la tercerización de la factura electrónica. ¿Cómo lo perciben ustedes?

El panorama es muy similar al que hemos visto en otros países en la fase de puesta en marcha del sistema. Las empresas, sean del país que sean, son inicialmente muy reacias a los cambios que afectan a sus facturas, el documento más sensible que manejan. A ello se añade un cierto nivel de confusión y desinformación. Pero, una vez pasada esta fase, la realidad del mercado peruano es que el 88% de las empresas peruanas usuarias de la factura electrónica utiliza los servicios de un proveedor especializado, frente al 12% restante que realiza este trabajo por su cuenta y, esto se debe principalmente a que contar con un proveedor como SERES permite a las empresas tener una respuesta inmediata y continuada a los constates cambios tecnológicos y normativos que se producen en el modelo de facturación electrónica.

Además, hay que destacar que dentro de los proveedores de factura electrónica existe dos tipos: aquellos que ofrecen un servicio basado una solución técnica que se adapta únicamente a la normativa y aquellos servicios avanzados, como el de SERES que, además, convierten el proceso de facturación en una ventaja competitiva.

¿El año pasado cómo les fue?

Estamos creando las bases para convertirnos en un referente para las empresas peruanas que quieran implantar soluciones de intercambio electrónico seguro de documentos. Sabemos que nuestro modelo es el más adecuado y que la mayoría de las empresas peruanas acabarán trabajando con un proveedor de factura electrónica. Por eso no tenemos prisa en lograr crecimientos espectaculares, nuestra manera de trabajar es más a largo plazo. En 2016, el Grupo SERES creció en su facturación alcanzando los 27.1 millones de euros.

Nuestra posición en el mercado peruano es recomendar a las empresas que siempre vayan más allá del cumplimiento normativo. La política de la compañía ha sido siempre la de ofrecer a las empresas un acompañamiento en el intercambio electrónico seguro de documentos. Actualmente, en Perú se pueden emitir electrónicamente facturas, boletas de venta, notas de crédito y débito, guías de remisión, comprobantes de retenciones, comprobantes de percepciones, recibo por honorarios, libros electrónicos y los registros de ventas y compras. Según la SUNAT, en un futuro cercano llegarán nuevos procesos electrónicos como la declaración mensual, la fiscalización electrónica, la eliminación de declaraciones determinativas, la eliminación del libro de retenciones y percepciones, la simplificación del registro de ventas, las devoluciones en menos tiempo, y la simplificación del proceso aduanero. Y en todos ellos queremos ser un referente.

¿Qué expectativas tienen para los años que vienen?

Nuestro desafío a corto plazo, sobre todo, es crear una cultura positiva en torno a la factura electrónica, informar y formar a las empresas y capacitarlas para que tomen las mejores decisiones para su futuro y para su negocio.  A medio plazo, el objetivo es ser las empresas de referencia en el mercado peruano, el partner favorito de las empresas peruanas.

El impulso hacia la masificación de la factura electrónica sigue en marcha. No sé si a finales de 2018 todas las empresas peruanas trabajarán con factura electrónica, lo que sí sé es que vamos muy bien y se están cumpliendo todos los objetivos. Es evidente que con una utilización universal de la factura electrónica el tamaño del mercado será muy superior al actual.

¿Qué acciones están tomando para crecer mucho más en el mercado local?

Estamos poniendo mucho foco en educar y formar. Queremos que no se reproduzcan los errores que hemos visto en otros países. Perú tiene la ventaja de que puede aprender de los errores de otros para evitarlos. Existe una casuística internacional enorme y verificada que hay que tener en cuenta. De alguna manera lo tenemos más fácil que los que comenzaron antes y hay que aprovechar esta circunstancia y convertirla en una ventaja competitiva, ahorrando a todos tiempo, dinero, esfuerzos y fracasos. En paralelo, tenemos muy claro que la factura electrónica es un medio y no un fin. Es una herramienta clave para el negocio y los empresarios deben concienciarse de esta cualidad.

La transformación digital es un hecho y su impacto se dejará notar a distintos niveles en la empresa, sea ésta del tamaño que sea y con independencia del sector o mercado a que pertenezca. Poner en marcha la facturación electrónica es factible, pero requiere un sólido compromiso por parte de la gerencia y un tiempo de adaptación, ya que implica un cambio profundo en los modos de trabajar y relacionarse con los clientes. El mayor reto es tomar la decisión. El mercado ofrece servicios maduros, contrastados, eficaces, económicos… que permiten la inmediata transformación digital de los procesos de facturación, integrándoles en los sistemas de gestión del negocio y aportándoles una ventaja competitiva

Lo que es fundamental a la hora de tomar una decisión es tener claro que el proyecto de factura electrónica siempre queda vinculado a los cambios tecnológicos y normativos que conlleva la normativa de facturación: solicitud de certificación, formatos, firma electrónica, tiempos de entrega, plazos de adaptación, etc. Independientemente de la obligación, las empresas peruanas pueden, y deben, migrar a un sistema de facturación electrónica cuando lo consideren oportuno y siempre adecuándolo a la normativa y requisitos legales vigentes.

Nuestra visión es que las empresas peruanas tengan en cuenta que un proceso de emisión de facturas no deja de ser una comunicación tanto con la SUNAT como con los clientes, por lo que es necesario que la solución que elijan esté totalmente conectada con la SUNAT y que facilite un amplio conjunto de opciones que permita hacer llegar las facturas con éxito a los clientes. Todo ello, garantizando la confidencialidad, autenticidad e integridad de las facturas.

Otro elemento a valorar es asegurarse de que el servicio de factura electrónico que se implante es global, es decir, que permita una gestión completa en el tratamiento de las facturas: emisión, recepción, intercambio, integración y archivo y que sea sostenible en el tiempo.