INPE realizó tercer operativo de traslado de internos de diversos penales del país hacia penal Cochamarca

Lima.- El Instituto Nacional Penitenciario (INPE) aplicó la política “mano cerrada” dispuesta por el ministerio de Justicia y Derechos Humanos y realizó el tercer traslado de internos procedentes de los penales Trujillo, Ancón I, Callao y Miguel Castro Castro hacia el recinto penitenciario Cochamarca, ubicado a más de 4,500 msnm en Cerro de Pasco.

El operativo se realizó el fin de semana y movilizó a efectivos del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) que ingresaron a los pabellones para conducir a 26 peligrosos reclusos y llevarlos en camionetas a su destino. Por información de inteligencia penitenciaria se comprobó que los trasladados no se sujetaban a las disposiciones de las autoridades y continuaban cometiendo delitos desde los penales.

Los internos trasladados son del penal Trujillo Varones entre ellos: Julio Adrián Sisniegas Chiroque, Dionicio Freddy Esquivel Calderón, Jerson Yender Zarate Pesantes, Dalhin Brolin Zamora Delgado y Víctor Félix Hernández Arenas.

Del penal Callao también fueron conducidos otros trece reclusos como son Juan Carlos Castro Loayza, Juan Carlos Pérez Llanos, Jhordan Abel Retamozo Vargas, entre otros; y del penal Miguel Castro Castro, Jhon Marlon Barboza Osorio.

Agentes de seguridad penitenciaria ingresaron en la madrugada al penal Ancón I y trasladaron a cuatro internos: Everlyn Kenyo Guzmán Mendoza, Carlos Franklin Obando Crespín, Luis Benjamín Gutiérrez Ruiz y Edwin Fabricio Guevara Abanto.
El presidente del INPE, Carlos Vásquez Ganoza, indicó que con este operativo ya es el tercer traslado que realizan en lo que va del año. Añadió que los trasladados son cabecillas de seis bandas delictivas tales como los Malditos de Moche, los Cagaleches de Virú, los Chacales de Benja, los Malditos del Triunfo y otras más.

“El mensaje es claro para todos los internos que no quieren acogerse a la política “mano abierta” ofrecida por la administración penitenciaria, es decir, si no quieren estudiar o trabajar, si no valoran los esfuerzos que se hacen por mejorar sus condiciones de vida, entonces estos operativos continuarán y para ellos solo queda su reubicación en penales situados a gran altura”, enfatizó la máxima autoridad del INPE.

Conocidas como “lanchadas”, los traslados solo se aplican a las personas que empeoran su situación y regresionan en su tratamiento. Algunas consecuencias son: distanciamiento de sus familiares y, por ende, la reducción de visitas; menos horas de patio, régimen más severo, entre otras.