Estudiantes en una nueva protesta contra el régimen de Maduro

Estudiantes se enfrentaban este jueves con la policía en la Universidad Central de Venezuela (UCV) en Caracas, en un cruce de gases lacrimógenos, piedras y bombas incendiarias, durante una protesta contra el presidente Nicolás Maduro.

Los choques se iniciaron cuando los agentes antimotines impidieron una marcha de cientos de alumnos de la UCV dispersando gases, en tanto varios de estos encapuchados respondieron con piedras y cócteles molotov, según un equipo de la AFP en el lugar.

Los estudiantes planean ir a la sede del Ministerio de Interior y Justicia para denunciar “violaciones a los derechos humanos, represión y asesinatos” por parte de las fuerzas de seguridad durante las protestas contra Maduro iniciadas por la oposición el 1 de abril, que dejan 35 muertos, según la dirigente Rafaela Requesens.

Sin embargo, la policía bloqueó una de las principales entradas a la universidad con un camión blindado, hacia el cual algunos jóvenes avanzaron con las manos en alto. “Somos estudiantes, no somos terroristas”, gritaron algunos.

“¿Cuántos heridos van? ¿Cuántos muertos? A pesar de que nos reprimen, luchamos por ustedes. Pusieron estos camiones porque saben que un piquete (cordón policial) lo tumbamos”, espetó Requesens a los uniformados.

Temprano, los estudiantes, los que más se confrontan en las manifestaciones, realizaron asambleas y marchas desde distintos centros de educación autónomos y privados, para rechazar una Asamblea Nacional Constituyente que convocó Maduro y exigir su salida del poder.

“Tenemos más de un mes aguantando, esto no es una carrera de velocidad, sino de resistencia. Venezuela está en la calle para luchar contra esta dictadura”, manifestó Daniel Ascanio, de la Universidad Simón Bolívar.

Un grupo de estudiantes llegó a la Conferencia Episcopal Venezolana, en el oeste de Caracas, para entregar un mensaje a la Iglesia y al papa Francisco, quien ha expresado su preocupación por la violencia.

“El mensaje al papa: nos están matando, es una dictadura. Que la Iglesia se sume a las movilizaciones y veamos si la dictadura se atreverá a reprimir a la Iglesia”, reveló este jueves Santiago Acosta, de la Universidad Católica Andrés Bello.

— ‘Seguiremos en la calle’ —

La fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega, chavista confesa, condenó la violenta represión de las manifestaciones y defendió la Constitución que Maduro quiere modificar, según una entrevista al diario Wall Street Journal publicada este miércoles.

Maduro está decidido a sacar adelante una Asamblea Constituyente que ahogue la ofensiva opositora en las calles, y, según él, instaure “la paz” y frene un “golpe de Estado”.

La oposición, por su parte, asegura que la Constituyente consolida un “golpe de Estado”, que según dice inició cuando el máximo tribunal de justicia asumió temporalmente a fines de marzo las funciones del Parlamento, único poder del Estado que controla.

“Seguiremos en la calle, a pesar de la fuerte represión del régimen”, aseveró Acosta.

Las protestas ocurren en medio de un fuerte deterioro de la economía, que golpea a los venezolanos con una severa escasez de alimentos y medicinas, y una inflación considerada la más alta del mundo.

“Ante la gravedad de la crisis que se vive en el país, seguiremos adelante”, retó Ascanio, al llamar a la marcha, entre aplausos de estudiantes y gritos de “democracia”, “libertad”.

Según sondeos privados, más del 70% de los venezolanos rechaza la gestión de Maduro de la crisis, que ha minado su popularidad.

— ‘¡Al carajo!’ —

El mandatario entregó el martes al poder electoral, mientras ocurrían los disturbios, el decreto de convocatoria al proceso que busca “reforzar” la actual Constitución impulsada por el fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013).

Según Maduro, la Constituyente “popular” estará integrada por 500 asambleístas, una mitad elegidos por sectores sociales y la otra por circunscripción municipal, lo cual según expertos constitucionalistas hará que el voto no sea universal.

El presidente no ha explicado cómo se definirán esos sectores, en algunos casos divididos entre quienes apoyan al gobierno y la oposición, como los universitarios, aunque dijo que los estudiantes y los jóvenes tendrán amplia participación.

“Nosotros no respaldamos su Constituyente, porque lo que usted plantea es un gran fraude para seguir atornillado en el poder. Señor Nicolás Maduro: ¡váyase al carajo!”, sentenció Ascanio.

Los opositores han reclamado en la calle elecciones, pero el llamado de Maduro a la Constituyente deja en incertidumbre los pendientes comicios de gobernadores que debieron realizarse en 2016, los de alcaldes de 2017 y los presidenciales de 2018.

Como parte de las gestiones internacionales de la oposición para presionar al gobierno, el jefe del Parlamento, Julio Borges, se reúne este jueves en Washington con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Venezuela inició el pasado viernes su retiro de la OEA, acusándola de injerencia y de promover una invasión extranjera. “¡Pa’l carajo!”, despidió Maduro a la organización.

Estados Unidos, España y varios países de América Latina han expresado temor a una mayor polarización y un recrudecimiento de la violencia. El papa ha ofrecido ayuda a un “diálogo” pero con “condiciones claras”.