Dos de cada diez niños sufren un problema de visión

Lima.- Los chequeos oftalmológicos en la niñez permiten descartar, detectar y tratar tempranamente defectos refractivos y problemas visuales que muchas veces son irreversibles y que al no ser tratados oportunamente afectan seriamente la visión, dijo Carlos Wong, oftalmólogo del Instituto Oftalmológico Wong.

“Los defectos refractivos (hipermetropía, miopía y astigmatismo) son los problemas oculares más comunes en los niños y se caracterizan por la dificultad para enfocar adecuadamente la imagen, pero se puede corregir más fácilmente si se trata mientras se desarrolla la agudeza visual, es decir, hasta antes de los siete años”, precisó Wong tras informar que muchas veces el bajo rendimiento escolar se debe a esto.

Los defectos refractivos afectan a dos de cada diez niños y a pesar de poder ser corregidos con el uso de lentes u otros correctores ópticos son la primera causa de ambliopía (ojo perezoso), es decir, de la mala visión en un ojo debido a que este no desarrolló una visión normal durante la infancia.

En los niños también puede haber un tumor en el ojo, así como enfermedades congénitas de retina, catarata o glaucoma y, sobre todo, en aquellos que tienen antecedentes familiares con estas dolencias. “Y son todos estos problemas oftalmológicos los que necesitan ser diagnosticados tempranamente para evitar la ceguera”, destacó Wong.

Se debe sospechar de un posible problema en los ojos si el niño tiene una mancha blanca en el ojo porque puede ser un problema de retina o catarata. Igualmente, si desvía el ojo, parpadea de manera intermitente, si en la foto sale con un ojo rojo y el otro no, y también si se acerca demasiado al libro o la pizarra para ver.

Asimismo, recomienda a los padres jugar con sus hijos tapándole un ojo y luego el otro para ver si hay alguna anomalía. También preguntar a los profesores si su hijo se acerca demasiado a la pizarra para ver, si se distrae mucho o entrecierra los ojos para poder ver, ya que todo esto puede ser indicio de un problema oftalmológico.

Wong resaltó que es importante que todo niño tenga una primera evaluación oftalmológica al nacer para descartar alguna enfermedad congénita, tumores u otros problemas oculares. Luego, una revisión anual entre los 3 y los 10 años de edad, ya que a partir de esta edad recién se puede hacer una evaluación ocular completa para descartar ojo perezoso, estrabismo u otras anomalías, posteriormente la vista al oftalmólogo debe ser cada dos años.