Continúa tendencia decreciente de exportaciones durante Julio

Lima.- Las exportaciones peruanas acentuaron su tendencia decreciente en julio al registrar una caída de -20.3%, constituyéndose en la segunda baja más alta en lo que va del año, según cifras oficiales de Sunat- Aduanas. Esta contracción se debe a una menor exportación tanto de productos tradicionales (-23.9%) como de no tradicionales (-11.8%), explicó la Asociación de Exportadores (Adex).

Transcurridos siete meses del año, con una caída acumulada de -15.5% y teniendo por delante un panorama sombrío, el deterioro del contexto internacional y un fenómeno de El Niño de consideración, los resultados al cierre del año superarán las expectativas más pesimistas que se tenían al inicio del año, explicó el presidente de Adex, Eduardo Amorrortu.

“Junio encendió una luz de esperanza, con el crecimiento de las exportaciones de harina de pescado y de cobre, pero, julio trajo por tierra esas expectativas, haciendo más evidente la precariedad de los fundamentos competitivos de nuestras exportaciones”, anotó.

Cabe precisar que, en julio, la harina de pescado cayó en -19.2% y el cobre en -13.1%. Igualmente, el oro (-11.6%), la plata (-51.6%) y el petróleo y gas (-58.3%), contribuyeron a la recaída de las exportaciones del sector tradicional.

“Para el sector no tradicional, julio es también el segundo mes más dramático del año, después de abril. Se mantiene un declive de las agroexportaciones (-4.9%) que todavía no levanta cabeza y en tanto que las exportaciones textiles (-30.1%) y prendas de vestir (-28.2%), sigue configurando una situación muy preocupante”, indicó Amorrortu.

En otro momento, sostuvo que frente al panorama negativo de las exportaciones en general, los exitosos resultados de la séptima edición de Expoalimentaria, que demuestran que el esfuerzo y capacidad empresarial y la promoción de las exportaciones son una luz de esperanza que podría ayudarnos a amortiguar las caídas del sector no tradicional. Lamentablemente, estos esfuerzos resultan insuficientes debido a que las desventajas que tenemos en materia de competitividad internacional tienen sus raíces en problemas estructurales e institucionales internos que no fueron abordados oportunamente y para los cuales no se ve una intención de atacarlos frontalmente