Congreso impuso Medalla de Honor a Monseñor Demetrio Molloy Mc Dermontt

Lima.- El Congreso de la República entregó la Medalla de Honor, en el grado de Caballero, al Monseñor William Demetrio Molloy Mc Dermontt en mérito a su labor pastoral en defensa de la vida, la salud y el cuidado del medio ambiente en Huancavelica.

La premiación se desarrolló el miércoles 10, en las instalaciones de la clínica Tezza, en Lima, en la que el monseñor se encuentra internado a causa de su delicado estado de salud.

El acto protocolar estuvo a cargo del congresista Wuilliam Monterola Abregu (GPPP) quien asistió en representación del titular del Congreso. Estuvo presente también el cardenal, Juan Luis Cipriani, y sacerdotes que reconocieron su valiosa contribución apostólica, educativa y asistencial a favor de los más pobres.

El parlamentario de Huancavelica reconoció el aporte del Poder Legislativo y resaltó el reconocimiento al monseñor al recordar todo el trabajo que ha desarrollado a lo largo de los años en la zona Central del Perú.

“Vale este reconocimiento del Congreso porque es un hombre que ha aportado al desarrollo del pueblo huancavelicano. Esto es una forma de reivindicar nuestra fe y nuestro trabajo a aquel hombre que ha trabajado incansablemente desde la Diócesis de Huancavelica por más de 30 años e impartir la fe, la esperanza, el amor y la unión entre todos”, anotó.

Asimismo, expresó el agradecimiento a la labor de Molloy Mc Dermontt, quien realizó varias obras y acciones a favor de Huancavelica, como son: la creación y fundación del Colegio Seminario “San Juan María Vianey”, construcción del Instituto Superior Pedagógico Santa Rosa y la creación del comedor popular “La Providencia”.

Destaca su arduo trabajo para lograr la edición de la biblia Bilingüe Quecha–Castellano, así como la construcción del asilo de ancianos “Santa Teresa de Jornet” y la restauración de las iglesias de Huancavelica entre otras obras de importancia.

El Prelado es conocido en la zona por su lema “amor con amor se paga”.

Por su parte, el cardenal Juan Luis Cipriani manifestó que la mejor medalla es haber servido a Dios con mucha sencillez y trabajo.

“Es uno de los hombres que más quecha sabe en todo el Perú. Se ha ganado un enorme respeto de todas las comunidades y por eso hoy recibe el agradecimiento de todos ellos. Ha viajado por el mundo entero llevando su música y en su corazón a Huancavelica”, afirmó el legado de la iglesia.