Aciera: Ante la acción política, la educación sexual integral y la ayuda social

Lima.- Estamos viviendo tiempos especialmente convulsionados en lo cultural, educacional, social y político. Nuevos desafíos se presentan que exigen respuestas nuevas, compromiso y entrega. En este contexto muchos se preguntan y nos preguntan sobre la posición de ACIERA. Nos parece oportuno reafirmar lo que muchas veces hemos dicho en diferentes medios y de diferentes maneras.

En cuanto a la acción política partidaria

1. ACIERA representa a millones de evangélicos en el país, de la más diversa pluralidad. Vemos esto como una enorme riqueza. Nuestros pronunciamientos tratan de expresar el consenso de una parte mayoritaria del pueblo evangélico, obtenido de la participación activa de nuestros miembros en diversas instancias.

2. Destacamos que el rol de la iglesia es encarnar los valores del Reino de Dios y desde allí juzgar toda actividad social y política.

3. Su función es señalar en todo momento y de acuerdo a ese modelo, cuando en la sociedad falta la justicia, la verdad, la integridad.

4. Sí, celebra y anima la inserción a título personal de creyentes que forman parte de dichas iglesias, no sólo en el campo de la política, sino también en las artes, las leyes, la ciencia, los medios de comunicación, la educación, los deportes, en el ámbito laboral, empresarial y gremial, los derechos humanos, el cuidado del medio ambiente y en toda actividad legítima y honrada que los cristianos puedan llevar adelante en forma virtuosa para al desarrollo humano y el progreso de nuestra nación Argentina.

5. Aciera como tal no tiene posición política, ni favorece una política partidaria determinada. Celebramos y alentamos que los creyentes se comprometan en la sociedad con el afán de ser sal y luz e instrumentos de verdad y justicia. Este compromiso cada uno lo lleva de acuerdo a su conciencia.

6. Así como Aciera no apoya políticas partidarias, tampoco apoya ni fomenta la creación de partidos políticos o líneas políticas “evangélicas”. También aclaramos que ningún actor social o político puede arrogarse la representación de los evangélicos.
7. Ningún sistema político representa la totalidad y plenitud de los valores del reino de Dios y es por esa razón que no apoya ni fomenta la creación de partido político alguno, ni fuerza política evangélica.

8. Los miembros del Consejo Directivo Nacional no pueden participar de espacios políticos, mientras permanecen en el ejercicio de sus funciones.

En cuanto a la acción social

1. Desde Aciera alentamos a nuestras comunidades a participar de manera mancomunada junto al gobierno nacional y los gobiernos municipales y provinciales, como así también con las instituciones de la sociedad civil y las organizaciones ciudadanas, en todo aquello que implique una ayuda a quienes estén pasando necesidades económicas, físicas o emocionales. Estar junto a los más necesitados ha sido y es uno de los mayores aportes que las iglesias evangélicas han hecho a la sociedad.

2. Es bueno señalar que la tarea social que se realiza desde siempre en nuestras Iglesias, nada tiene que ver con una actuación política partidista, sino en obediencia a las Escrituras, donde se nos exhorta a ocuparnos de los más débiles, ayudando a suplir sus necesidades físicas, emocionales y espirituales. Esta tarea se lleva a cabo de una forma voluntaria y con recursos propios, donde a la par, se enseña la Palabra de Dios.

En cuanto a la educación sexual integral

Frente al intento de modificación de la actual ley 26.150 de Educación Sexual Integral (ESI) y los contenidos de la misma afirmamos que:
a. Le cabe al Estado la responsabilidad de asegurar que una educación sexual integral llegue a todo niño/a y adolescente.
b. Que esta educación sexual debe contar con la más amplia participación de los padres y la comunidad educativa tanto en las modalidades de su implementación como en el diseño de su contenido.
c. Que la educación sexual y la legislación que la regula, dado el campo tan delicado que aborda, debe respetar los idearios institucionales, y la educación ofrecida por los padres.
d. La educación sexual integral debe ser un espacio para considerar aspectos biológicos, científicos, sicológicos y sociales de la sexualidad. Debe darse de acuerdo a la edad de quien la recibe y sin avasallar la conciencia de padres, docentes y alumnas/os.
Desde ACIERA alertamos que se intenta introducir una ideología de género sin base científica ni biológica que pretende imponer contenidos disparatados y eliminar el disenso, actitud propia de los estados totalitarios.

Compromiso

Frente a los delicados tiempos que estamos viviendo como país y sociedad, las iglesias evangélicas representadas por esta Alianza nos encontramos en medio de un profundo proceso de oración por la nación, rogando a Dios por la paz y que nos dé sabiduría y gracia para ser instrumentos de reconciliación y justicia. En este momento el país nos necesita, especialmente compartiendo nuestra fe para contribuir a la paz social y haciendo conocer en nuestras acciones diarias el mensaje de fe y esperanza del Evangelio de Jesucristo.

Recordamos las palabras del apóstol Pablo: “No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos.” (Gálatas 6:9)