Cómo el coaching ayuda a gestionar la tristeza en Navidad

Lima.- Con la cercanía de las fiestas de fin de año, las personas suelen experimentar una fluctuación de emociones que van desde la tristeza, causada por la nostalgia navideña, hasta un entusiasmo efervescente de cara al inicio de un nuevo año. ¿Qué hacer cuando estas emociones se desbordan y llegan a afectar a las personas? Maritza Salas, docente coach de la Diplomatura de Coaching Profesional de la PUCP, explica que “el coaching, mediante preguntas, puede ayudar a las personas a reflexionar y tomar conciencia de cómo vienen viviendo su vida y si están conformes con ella”.

Es en el tiempo de la Navidad cuando la ausencia o pérdida de seres queridos se hace más evidente; Maritza Salas señala que en esas circunstancias “puede ser de gran ayuda conectarnos con los buenos ratos que pasamos con ellos, las risas, anécdotas, experiencias vividas y agradecer por todo aquello que vivimos a su lado, compartiendo con otros miembros de la familia. Hacer un inventario de lo que nos dejaron a través de sus enseñanzas, compañía, modo de ver la vida, alegría, solidaridad, etc. y reconocernos afortunados que hemos sido por formar parte de sus vidas y ellos de las nuestras”.

Para las personas que pasan por ese episodio, Maritza Salas comparte una serie de preguntas con el fin de que puedan reconocer el origen de su tristeza y así gestionar mejor esta emoción: “¿Qué es lo que te entristece? ¿Cómo te viene afectando esa ausencia? ¿Qué consecuencias tiene para ti? ¿De qué otra forma podrías ver su ausencia? ¿Qué puedes hacer hoy? ¿Si un ser querido estuviera triste, cómo podrías ayudarlo? ¿Realizas algún tipo de actividad física o meditación? ¿Has considerado en las próximas Fiestas Navideñas la posibilidad de regalar unas horas de tu tiempo a alguien que lo necesita? ¿Qué necesitarías para estar en paz?”

En contraste, el Año Nuevo suele traer un incremento del entusiasmo para muchas personas, quienes inician las primeras semanas del año con mucho ímpetu que, lamentablemente, decae al transcurrir el tiempo. Salas, señala que “el entusiasmo puede mantenerse teniendo una visión clara de lo que se quiere alcanzar, fijándose metas cortas, escribiéndolas con todo detalle, identificando los beneficios que obtendrán una vez que las hayan alcanzado, estableciendo un sistema de pequeñas recompensas y reconocimiento ante cada logro, pidiendo ayuda a amigos o familiares en relación a los desafíos que se han planteado, entre otras acciones proactivas”.

Salas comparte algunas preguntas para mantener la alegría y el entusiasmo, según la particularidad de cada persona: “¿Qué te motiva? ¿Qué te apasiona? ¿Cómo te ves al final de este nuevo año? ¿Qué metas ves que has alcanzado? ¿Qué conversaciones tienes pendientes con tu pareja, familiar, amigo, etc.? ¿Necesitas pedir perdón, perdonar o perdonarte? ¿Te sientes agradecido por las personas que tienes a tu lado y por lo que tienes? ¿Sabes poner límites?, etc. Son múltiples las formas en que un coach puede conectarse con lo que le viene sucediendo a una persona, el punto es escucharla y conversar abriéndole posibilidades que quizás no ha estado viendo”.

Finalmente, la docente de la Diplomatura de Coaching Profesional de la PUCP invita a la reflexión sobre nuestra libertad de elegir la vida que queremos llevar, “lo que elegimos sea por acción o por omisión, nos lleva a los resultados que hoy tenemos. Tener conciencia de ello nos permite planear nuestras acciones de una manera más motivada, efectiva y estar en paz”.

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