Cardenal Juan Luis Cipriani:“La Marcha por la Vida es una expresión del pueblo peruano que defiende la vida”

Lima.-“Esta Marcha por la Vida es como una gran plataforma de estabilidad. Defendamos la vida más débil, la del no nacido, la del que está en el vientre de su madre, la del que no tiene voz”, expresó el Cardenal Juan Luis Cipriani en el programa Diálogo de Fe del sábado 21 de marzo.

Mencionó que esta Marcha por la Vida quiere hacer recordar que ese pueblo peruano defiende la vida desde el momento de su concepción hasta su muerte natural.

Contó a manera de primicia que el Papa Francisco también se hace presente en esta marcha. “Nos dice que se une con la oración en el compromiso por defender y promover el bien fundamental de la vida humana desde su concepción hasta su fin natural. Y al mismo tiempo nos dice: Demos testimonio con valor para anunciar siempre el carácter sagrado de todo ser humano creado por Dios a su imagen y redimido por Cristo en la cruz. Como siempre nos pide que recemos por él”.

Comentó que en esta marcha también se respalda a la familia, porque toda vida humana surge de un matrimonio entre un hombre y una mujer.

“Cuando empezamos a hacer estas pruebas de laboratorio de todo tipo estamos destrozando algo muy grande: la familia. La vida no es una producción bilógica de laboratorio. Quítale a la vida la dimensión del amor, del dolor y la alegría, es un robot”, dijo.

“Se está perdiendo la parte más humana de la humanidad: el amor, el perdón, el diálogo, la comprensión. Lo que queremos al defender la vida y promover la familia y el matrimonio entre un hombre y una mujer y promover esa Ley Natural, es promover la realidad. Hay una realidad, no es una discusión si uno es libre o no lo es. Esta realidad es lo que da el sabor de ser humanos”, prosiguió.

En otro momento afirmó que la ciencia ha avanzado mucho y puede determinar en qué momento el embrión tiene ya todos los componentes que van a generar la vida y que en algunos casos esto no es viable.

“Sabemos que hay vidas que simplemente no son viables, no es aborto, es simplemente que dentro de la naturaleza humana se ha generado esa muerte, no se ha abortado. Es triste que detrás de estas teorías haya una gran campaña económica, un gran colonialismo, que quiere llevarnos a pensar de una manera equivocada”, señaló.

“Las dos vidas son sagradas”

Se refirió también al problema de las criaturas que han sido concebidas producto de una violación y a los niños no deseados.

“A un problema de una violación no le podemos añadir el asesinato. El mundo que hoy se atreve a tantas cosas tiene que ser humilde. También la ciencia va en ayuda de esas situaciones. Hay mucha plata para abortar pero no tanta plata para hacer lugares de acogida”, afirmó.

“La medicina nos dice: Ya son dos cuerpos, ya hay otra vida, ellas no tienen derecho a disponer de esa otra vida. Todo tiene un preámbulo. El tener hijos, el salir embarazada, es fruto de un acto libre, responsable. La sexualidad no es simplemente tengo ganas de un chocolate, va unido a una responsabilidad. Esa expresión puesta por Dios en el hombre y la mujer no puede ser separada”, continuó.

Por tal motivo, señaló que en necesario implementar una responsabilidad en la dimensión humana, promoviendo que el amor y el respeto por el hombre y la mujer recuperen su lugar.

“En todos los niveles de la educación debe primar no una enseñanza de cómo privar una vida ni de cómo se hace, sino de qué es la persona humana, de cuál es el respeto y la dignidad que merecen la mujer y le hombre”, reflexionó.

Finalmente animó a combatir ese pensamiento único que se quiere instalar en nuestra sociedad y busca defender permanentemente un planteamiento ajeno a lo que Dios nos pide.

“Tenemos que poner un esfuerzo grande, sin atacar, sin violentar. Vale la pena mostrarnos con esa apertura y no con esa intolerancia. Los invito a esta Marcha por la Vida, a esta marcha por la familia y por el matrimonio, en la que estaremos unidos mucha gente”, concluyó.