Cardenal Cipriani: “La Iglesia tiene todo el derecho de defender los valores de la vida y la familia”

Lima.- “Cuando se apaga la luz de la vida terrestre, se enciende la luz de la eternidad”, fueron las palabras que mencionó el Cardenal Juan Luis Cipriani en el programa Diálogo de Fe ante el fallecimiento de Óscar Avilés, la primera guitarra del Perú. Le envió una bendición a él y a sus familiares; y expresó su tranquilidad al saber que se fue con el auxilio de la religión católica, que él respetaba tanto. “Don Óscar ha tenido ocasión en el hospital de recibir la atención por parte del sacerdote. El alma de ese amigo y hermano nuestro que nos alegró tanto la vida sigue, porque el alma es inmortal. Esa eternidad ilumina estos momentos de dolor”, reflexionó.

“La Iglesia tiene derecho a expresar sus principios”

En otro momento se refirió a esa tendencia de querer silenciar la voz de la Iglesia en estos tiempos, llamado laicidad y que pretende negarle la intervención en asuntos relativos a la vida y al comportamiento de los ciudadanos. “Hay que reconocer que existe una libertad. Pero qué viene primero: la libertad o la vida. Si no hay vida no hay libertad. Cuando hablamos del aborto estamos hablando del derecho a la vida, el primer derecho. Hay que ser más respetuosos. Hay que aprender, si queremos ser una sociedad plural, tolerante y democrática, entonces no tengamos tanto temor a escuchar que hay un plan de Dios”, señaló.

Con respecto al comunicado de la Conferencia Episcopal del Perú en el caso de la unión civil entre personas del mismo sexo dijo que “Claramente manifestamos que va en contra de esa ley natural, de ese orden natural, de esa verdadera identidad. Damos nuestra posición como Iglesia Católica en un país donde hay una mayoría que sigue estas enseñanzas”. Comentó que se ha visto en el mundo entero que se pretende abrir la puerta para acabar fabricando el matrimonio entre personas del mismo sexo. Asimismo recordó la posición de la Iglesia sobre este tema.

“No se habla de eso pero le dan unos beneficios que hoy los pueden tener en el campo del derecho civil. Cuando se quiere hacer una sociedad asimilable en algunos aspectos a la sociedad conyugal estamos diciendo: “Tú buscas otra finalidad con el cambio de letrero”, expresó. “No es la opción correcta, no los despreciamos, no los sacamos de la sociedad, pero tenemos que conducirlos al camino de respetar el orden natural. Cuando se habla de que es un progreso de la modernidad, yo diría No es un progreso, es una señal de la situación de la sociedad contemporánea”, añadió.

Dijo también que por encima de la democracia debe haber unos valores comunes como el respeto a la vida, respeto a la libertad de opinión, respeto a la libertad religiosa, que son aspectos comunes a una variedad de opiniones. “Para conocer la realidad hay que ser respetuosos de conocer bien qué se está discutiendo. Esta sana laicidad nos dice que la Iglesia tiene todo el derecho de poder expresar esos valores sobre la vida, el matrimonio y la familia. Lo que no se puede es descalificar”, afirmó.

“Yo no hago política, hablo de principios que están unidos a nuestra fe y a nuestros principios cristianos. Vale la pena el cambio de ideas sano y generoso, pero no los insultos. Yo los perdono con enorme paz y serenidad, pero lo que he oído y leído estas semanas son de un cenáculo que tiene cierta connotación”, continuó.