Cada episodio de El Niño de magnitud extraordinaria acarrea al país pérdidas por un valor promedio de US$ 4 800 millones

Lima.-Un reciente Informe de Balance de la Reconstrucción con Cambios realizado por la ONG Contribuyentes por Respeto (CpR) señala que cada episodio de El Niño de magnitud extraordinaria le acarrea al país pérdidas por un valor promedio de US$ 4,800 millones, siendo el principal catalizador de los desastres la gran cantidad de lluvias torrenciales, seguida de las inundaciones causadas por el rebalse de las cuencas de los ríos.

Teniendo en cuenta este aspecto fundamental, es posible entender que de todo lo que se está invirtiendo dentro del Plan de la Reconstrucción con Cambios, la inversión que resulta fundamental para prevenir desastres futuros es la de “Limpieza y encauzamiento de los ríos”, a diferencia del resto de intervenciones que buscan, en su gran mayoría, reestablecer aquello que se destruyó.

En ese sentido, según el informe de CpR, hasta la fecha se han culminado y/o se están llevando a cabo 192 intervenciones para limpieza y encauzamiento de ríos por un valor de s/. 720 millones. No obstante, al ver el detalle de los proyectos se puede notar que el 87% consideró solo descolmatación; mientras que el 13% consideró adicionalmente algún tipo de defensa ribereña.

Al respecto, José Ignacio Beteta, director de la ONG CpR, señala que si bien se desarrolla la descolmatación (limpieza de los rios), adicionalmente se necesita con urgencia la construcción de defensas ribereñas. “Los gobiernos regionales deberían nivelar el porcentaje en la construcción de defensas ribereñas al de descolmatación; puesto que, finalmente ambas acciones son complementarias y solo así funcionan como medidas preventivas para las poblaciones vulnerables”, sostuvo.

 “Es momento de mitigar significativamente los riesgos de fenómenos naturales futuros, considerando que en el territorio peruano existen muchas zonas pobladas establecidas en zonas de alto riesgo, como márgenes de ríos y/o laderas propensas a deslizamiento. Si se hubiese gastado de forma eficiente y eficaz el dinero destinado a prevención, los efectos del Fenómeno de El Niño del 2017 hubiesen sido muchísimo menores”, advirtió.

El INDECI, en un reporte de daños al 96%, indicó que las pérdidas a nivel nacional ascendían a US$ 4,016 millones, equivalente al 1.9% del PBI, evidenciando un claro entendimiento de la permanente vulnerabilidad que tiene el país frente a este tipo de desastres. Asimismo, por el desastre natural en cuestión se perdieron a nivel nacional 181 vidas humanas, 500 personas resultaron heridas y se dejó 285,955 personas damnificadas; de los cuales el 68% se ubica en Piura, La Libertad y Lima, según detalla el informe Balance de la Reconstrucción con Cambios.

En ese sentido Juan José García, economista principal de la institución, afirmó que “teniendo en cuenta que el Fenómeno de El Niño es un evento de ciclo regular, sumado a los daños ocasionados al país durante el 2017, es fácil notar que el nivel de prevención en términos generales de nuestras autoridades locales y regionales viene siendo a lo largo de este tiempo precario; de lo contrario, los daños de El Niño Costero hubieran sido significativamente menores en el 2017”.

Defensas ribereñas como solución

CpR ha encontrado que el Estado podría ahorrar entre el 25% y el 35% de recursos si se amplían las opciones tecnológicas que se usan para las defensas ribereñas. Entre las opciones de defensas ribereñas que presenta el informe se encuentran los gaviones, que fueron usados durante más de 30 años en España. Recientemente en Bolivia y Ecuador y destacan por su rápida instalación y su bajo impacto ambiental.

“Tanto los sistema de enrocado como los muros de concreto son bastante más caros y no dan tanto empleo a la población de la zona. Se debe buscar opciones tecnológicas de este tipo como los gaviones, que además de eficientes, generan mano de obra local y abaratan costos. El Estado debe innovar en soluciones tecnológicas de cara al próximo Fenómeno de El Niño 2019, estamos a tiempo para que el dinero de los contribuyentes sea correctamente utilizado”, puntualizó.

Ante lo expuesto, cabe preguntarse: ¿de qué sirve descolmatar si no se construyen las defensas ribereñas? ¿Y si se construyen las defensas, por qué no optar por soluciones tecnológicas más competitivas y eficientes? Es momento de abrir el debate.