Aprueban protocolo intersectorial contra el trabajo forzoso

Lima.- El Ministro de Trabajo de Trabajo y Promoción del Empleo, Fredy Otárola Peñaranda informó que – en el marco de la Semana del Trabajo Decente – se aprobó el Protocolo Intersectorial contra el Trabajo Forzoso en el que participan diversas entidades del Estado así como organismos privados a fin de erradicar dicha problemática.

Esta aprobación se dio mediante el Decreto Supremo N° 011 – 2014 – TR, el cual fue suscrito por el Presidente de la República, Ollanta Humala y el Titular del sector Trabajo y, publicado, en el diario Oficial ‘El Peruano’.

Diversos estudios refieren que en nuestro país el Trabajo Forzoso aparece – principalmente – en acciones productivas de tala, minería o labor doméstica. Una persona está en condición de trabajo forzoso cuando ingresa a un trabajo o servicio en contra de su libre albedrío y no tiene posibilidad de dejarlo, sin ser objeto de coerción o amenaza de penalización. Además del castigo o de la retención física, también puede envolver otras formas como la pérdida de derechos o privilegios propios de una labor o trabajo decente.

El Ministerio de Trabajo (MTPE), el Ministerio de Justicia (MINJUS) y el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) – de acuerdo a su competencia institucional y su liderazgo deben coordinar con las otras entidades miembros de la Comisión Nacional para la Lucha contra el Trabajo Forzoso – CNLCTF (MINEDU, MINSA, MININTER, MPFN, MINAGRI, MINCETUR, MINAM, CULTURA, MINEM, PRODUCE, INEI y la Defensoría del Pueblo, en calidad de observador), así como, entidades públicas y privadas involucradas, para establecer los mecanismos de implementación del Protocolo.

Las fases de abordaje de la ruta intersectorial sobre trabajo forzoso consideran: La promoción de los factores protectores (individuales y sociales) de las víctimas y sus familias, que implica la información para conocer y sensibilizarse sobre el tema. La prevención y la vigilancia de los factores de riesgo de ingreso al mundo laboral del trabajo forzoso, dirigido a grupos específicos y en zonas específicas que pueden hallarse en riesgo. Esta considera, además, la formación del personal de las entidades públicas.

La detección que consiste en que una vez descubierto el caso de trabajo forzoso las instituciones públicas y privadas efectúen una denuncia bajo la condición que se atenta contra la libertad de trabajo. La atención integral, eficaz, oportuna e interinstitucional dirigida a las víctimas, a fin de dar la atención inmediata en los servicios básicos de salud, educación, asesoría legal, entre otros. Finalmente, la Recuperación, la que establece estrategias para la recuperación de las víctimas hombres y mujeres, así como la mejora de las condiciones de sus familias.

Cada entidad pública involucrada en la implementación del Protocolo Intersectorial contra el Trabajo Forzoso, dentro del ámbito de sus competencias, adoptará las medidas necesarias para su ejecución.

La supervisión y monitoreo corresponderá a la Comisión Nacional para la Lucha contra el Trabajo Forzoso y al Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo a través de la Dirección General de Derechos Fundamentales y Seguridad y Salud en el Trabajo.
Lima, 4 de octubre de 2014