ACIERA ante la media sanción del proyecto de ley de la despenalización del aborto

Argentina.-ACIERA, la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina, manifiesta su profundo dolor y preocupación ante la media sanción en la Cámara Baja por la ley de despenalización del aborto producida el día 14 del corriente mes. Por lo que, en relación a lo sucedido, no callaremos nuestra voz en favor de las dos vidas, sino que multiplicaremos nuestros esfuerzos por los derechos del niño por nacer y las madres que lo llevan en su vientre. Seguiremos trabajando en UNIDAD y de manera conjunta con todas las organizaciones provida, y aquellos que están a favor de defender las dos vidas, con el firme propósito que en nuestro país no se legisle el derramamiento de sangre inocente.

Sancionar una ley que despenalice el aborto no resuelve la razón que motiva el aborto en relación con la concepción no deseada. El Estado tiene una deuda pendiente en: mejorar el sistema de salud pública que está colapsado, en donde los más pobres tienen que pasar noches enteras en guardias o esperar semanas o meses para una intervención; debe implementarse la aplicación de políticas públicas de protección y el acompañamiento a las madres embarazadas en condiciones de vulnerabilidad; como así también la educación para una sexualidad responsable y promulgar una ley de adopción que permita a las madres que no quieran o no puedan criar a sus hijos el darlos en adopción.

Con este proyecto, se quiere imponer un gasto extra que deberemos asumir todos los ciudadanos por la práctica del aborto, que además conlleva una alta tasa de mortalidad materna. Asimismo, el Estado también debe consensuar un proyecto alternativo que evite las muertes que hoy se producen en la clandestinidad.

Creemos oportuno felicitar a los 125 diputados nacionales que defendieron las dos vidas desde que el debate fue instalado en el pasado mes de marzo, cuando no habiendo sido una propuesta electoral fue sorpresiva e inesperadamente anunciado por el presidente de la Nación, en la sesión de apertura del nuevo año legislativo. Sino que, además, mantuvieron valientemente dicha postura expresándola a través de su voto.

También queremos destacar y reconocer especialmente la labor incansable de los pastores, referentes sociales, credos, artistas, comunicadores, congregaciones evangélicas, parroquias, organizaciones provida y cientos de miles de familias que a lo largo de todo el territorio nacional no bajaron sus brazos sino que por el contrario, levantaron bien en alto a través de marchas, concentraciones, exposiciones en las 14 semanas de audiencias públicas, programas televisivos y radiales, el DERECHO A NACER, que es el derecho supremo que el Estado no puede dejar de tutelar.

En base a todo lo expuesto, expresamos enérgicamente que la promulgación de una ley abortiva no es la solución, sino un trabajo serio y comprometido en la erradicación de este flagelo, cuyo camino es la cultura del descarte, no valorando la vida humana y su dignidad desde el momento de la concepción.

Son oportunas las palabras del presidente de ACIERA, el pastor Rubén Proietti que, después de conocer el resultado de la votación, se refirió al tema señalando: “Aliento a los pastores y congregaciones de todo el país a tomar las palabras del Nuevo Testamento en el libro de Hebreos cuando dice, nosotros no somos de los que abandonan”.

“Estamos desafiados ante esta segunda etapa en la Cámara Alta, por lo que seremos más federales que nunca en acción, y con movilizaciones de carácter nacional coordinadas de modo de potenciar los esfuerzos en todo el país, uniéndonos en oración a Dios. Animaremos a cada congregación evangélica, no sólo a firmar en favor de la vida como muchos lo hicimos, sino a comprometernos con todo lo que este nuevo desafío nos demanda frente a un resultado tan exiguo que no refleja el sentir mayoritario de la ciudadanía”.

Invocamos la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia, rogando que Él ilumine a nuestros senadores nacionales para que obren conforme a una justicia en favor de las dos vidas, porque esa es la justicia que engrandecerá nuestra nación.

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